La inversión que hará el gobierno mexicano en Guatemala, Honduras y El Salvador, para evitar que los centroamericanos migren hacia el norte, es una medida que puede ser buena, sí y sólo sí, viene acompañada de un programa de inversión fuerte para el estado de Chiapas, que requiere de una reactivación económica urgente.
Esto lo manifestó el presidente del Closter de Infraestructura y Energía de Chiapas, Alejandro Figueroa Gutiérrez, al declarar que esto se puede percibir como una medida emergente y “lo urgente siempre le gana a lo importante en México”.
Dicha inversión fue anunciada por el presidente Andrés Manuel López Obrador durante su visita a la entidad. En una primera etapa serán 30 millones de dólares para El Salvador, que servirán para un programa similar al de Sembrando Vida, que posteriormente se replicará en Honduras y Guatemala, hasta alcanzar los 100 millones de dólares.
Ayer, el canciller Marcelo Ebrard dio a conocer que esto marca el inicio del programa de cooperación más grande que México haya hecho con Centroamérica; y que los recursos se tomarán del Fondo Yucatán, canalizados a través de la Agencia Mexicana de Cooperación.
Dicho fondo está incluido en el Presupuesto de la Federación, aprobado para inversiones en aquella parte del continente. Además, buscarán que países desarrollados también inviertan en Centroamérica.
Figueroa Gutiérrez declaró que esa inversión en Centroamérica puede ser la punta de lanza de una inversión muy grande que se requiere en el estado, de no ser así, desde luego que sería una contradicción.
Esto porque los números que da el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reflejan que la meta de generación de empleos va en un 80 por ciento por abajo de lo proyectado, una cifra que en Chiapas es mayor.
El empresario puntualizó que la vida de Chiapas cambiaría totalmente si la Federación invierte en proyectos de infraestructura y de energía con las empresas locales, porque así se generarían más y mejores empleos.
Manifestó que es evidente que hay una presión muy fuerte de Estados Unidos para controlar la migración, por lo que seguramente el presidente López Obrador está haciendo un esfuerzo junto a su gabinete para salir lo mejor librados, porque sabemos que el vecino país es una potencia y estar a lado de este tiene implicaciones geopolíticas.
Sobre el programa Sembrando Vida, dijo que es muy prematuro evaluarlo, porque en cuestiones de siembra los resultados se ven en determinados periodos. Posiblemente en uno o dos años se podrá ver si tuvo buenos resultados esa inversión.
Por su parte, el presidente estatal de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), Carlos Orantes Vázquez, comentó que el gobierno de México deberá detallar cómo se invertirá ese dinero y específicamente de dónde proviene, para no generar inconformidad en la población.
Indicó que el gobierno debe apoyarse en las cámaras empresariales y organismos de la sociedad civil para generar inversiones en el corto plazo, en las regiones donde pasa el flujo migratorio, como Chiapas, esto a la par de dicha inversión.
“Porque si no dice qué beneficios tendrá México a partir de esta inversión y tampoco detalla cómo se aplicará, la ciudadanía estará inconforme y lo verá como una inversión ilógica, porque es una realidad que hace falta mucho por hacer en nuestro país”, dijo.
Por otro lado, sobre el anuncio de la secretaria de Gobierno, Olga Sánchez Cordero, de que alrededor de ocho mil migrantes se quedarán en México, sin especificar en qué regiones, y que el gobierno les ofrecerá empleo y salarios dignos, el líder empresarial se manifestó en contra, porque miles de chiapanecos y mexicanos en general están en busca de un empleo, muchos desde hace meses, y pareciera que lo están olvidando. “Tenemos que utilizar el lema Primero los nuestros”.












