"Incluso el más novato de los maratonistas sabe que no es igual encabezar el arranque de la carrera, que llegar primero a la meta. Lo mismo aplica a las cuestiones electorales. Rumbo a los comicios para renovar el Congreso, las posiciones de los principales partidos políticos pueden cambiar, sobre todo en una campana que se adivina de álgida confrontación.
Mientras tanto, en el Revolucionario Institucional pueden estar satisfechos porque algo muy bueno habrán hecho para comenzar esta contienda con casi 15 puntos sobre su competidor más cercano: Acción Nacional. El PRI trae consigo 39.9% de preferencias; el PAN 25% y el Partido de la Revolución Democrática sólo 15.4%. Según una encuesta, a la pregunta zcuál es partido político con el que más se identifica usted? 33.6% respondió que con el PRI; 24% con el PAN y 13.9 con el PRD. No sólo eso, el PRI es también el preferido por 15.9% de los ciudadanos que no se declaran solidamente afines a un partido político. Frente a este resultado, el PAN cuenta con un voto duro de 11.2% y el PRD de 7.8%. Al parecer, la actual tercera fuerza en el Congreso -el PRI- aprendió lecciones que sus adversarios hoy todavía desestiman.
Por principio ha logrado ocultar bien sus diferencias internas. En contraste con el proceso federal pasado -en que Roberto Madrazo, entonces presidente de ese partido, se confrontó fieramente con su secretaria general, Elba Esther Gordillo, generando en su contra la oposición de un grupo importante de gobernadores- en los últimos tres anos el PRI ha logrado armonizar sus liderazgos en ausencia de un Presidente de la República que arbitrara los conflictos. Sin que pueda decirse que hay un líder único, queda claro que en ese partido los principales protagonistas han sabido ejercer su oficio proyectando una imagen de unidad hacia afuera; hoy apenas si nos enteramos de la ropa sucia que se lava en esa casa.
También, a diferencia del sexenio pasado, el PRI ha estado menos expuesto al desgaste de las críticas y de la opinión pública, gracias, sobre todo, a que el presidente Felipe Calderón ha evitado cualquier reproche o ataque hacia sus aliados tricolores. El único dirigente estatal que recibe críticas presidenciales es Marcelo Ebrard, mientras que Ulises Ruiz, Mario Marín o Jesús Aguilar Padilla aparecen como funcionarios impolutos.
El PRD, por su parte, ha ocupado todo su tiempo en la asimilación de lo sucedido en 2006, y sobre todo, en el ácido reflujo de sus pugnas domésticas; mientras tanto, el Revolucionario Institucional ha cosechado en las elecciones estatales pasadas los frutos de las peleas que entre sí y dentro suyo han sostenido sus adversarios.
La médula de la propaganda priísta ha estribado en insistir en que las cosas estaban mejor antes que ahora; es decir, que ellos sí sabían cómo gobernar. El mensaje coincide con el sentir de buena parte de la población, que según la encuesta referida percibe un empeoramiento de la economía y de la seguridad en los últimos meses.
Hay que sumar que el PRI ha sabido promover un rostro político que aparenta juventud. A diferencia de otros tiempos, el partido se hace de liderazgos como los de Enrique Pena, Eugenio Hernández, Humberto Moreira e Ismael Hernández, personajes que rondan los 40 anos y ofrecen una imagen ligada con la innovación y el cambio.
Pero zqué tanto realmente se ha transformado el PRI?, zcuánto sus estatutos, sus métodos, sus clientelas, la impunidad de sus gobiernos, su aprecio por las libertades? Esto es lo que realmente estará en juego durante los próximos cuatro meses.
SI los opositores al PRI hacen campana senalando que el ""cambio"" del viejo partido es sólo cosmético, y que su regreso como fuerza dominante representa un retroceso para el país, es probable que los números de las preferencias electorales tiendan a emparejarse.
Con todo, queda por averiguar si en el PAN y en el PRD se aprovecha la sacudida de las encuestas para que sus líderes y militantes retiren la mirada de sus propios ombligos. (El Universal)
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