En Chiapas de cada 10 feminicidios, ocho son perpetrados por un conocido, y de ellos, seis casos se relacionan a la pareja sentimental de la víctima, cuyos dos restantes por “el papá, el jefe, el tío o un compañero de escuela o de trabajo”, detalló la activista e integrante de Mujeres Libres Colem A.C., Martha Figueroa.
“La mató quien debía quererla o protegerla”, resalta sobre el nivel de feminicidios y las características que tiene este crimen, que en su concepto es “la manifestación más extrema del abuso y la violencia de hombres hacia mujeres”, tipificado en el artículo 325 del Código Penal Federal.
Suicidio o accidentes para dar carpetazo
La preocupación, dijo la también integrante del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, es que en Chiapas y en el país es común que las autoridades den carpetazos a los casos bajo la clasificación correspondiente al ámbito urbano de que se trató de un suicidio y en las zonas rurales como accidentes.
Determinó que en vez de que existan políticas de prevención y actuación, hay una violencia estructural para “echarle la culpa a las mujeres”.
“Aquí nos matan por ser mujeres, y vemos casos sobre que la niña se ahogó en un charco de 20 centímetros, la mujer que tuvo una sobredosis o la que tomó las calcetas de su pareja y se ahorcó, cosas tan inverosímiles”, dijo.
Acotó que determinar la muerte de una mujer como suicidio es caer en omisión, pues existe un protocolo que se ha elaborado y trabajado por más de 15 años por parte de las colectivas feministas, el cual ha sido adoptado por las autoridades.












