Feminicidios infantiles, violencia estructural

Las niñas indígenas han enfrentado históricamente discriminación, pobreza y marginación. CP
Las niñas indígenas han enfrentado históricamente discriminación, pobreza y marginación. CP

Las niñas y adolescentes de Chiapas enfrentan un panorama marcado por la pobreza, la discriminación y distintas formas de violencia que, en sus expresiones más extremas, culminan en feminicidios.

Ante esta realidad, la investigadora Sarai Miranda Juárez, de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), señaló que el Estado mantiene una deuda con las infancias, particularmente con las de comunidades indígenas, quienes enfrentan condiciones de mayor vulnerabilidad.

Estadísticas

La especialista expuso que, para 2024, se estimaba que 74.6 por ciento de la población menor de 18 años vivía en algún nivel de pobreza.

Consideró que las carencias materiales también limitan el ejercicio de los derechos fundamentales, como el acceso a la salud, la educación y una vida libre de violencia.

A estas condiciones se suma la diversidad cultural de Chiapas, donde aproximadamente 32 por ciento de infancias, de entre tres y 17 años, habla alguna lengua indígena, de acuerdo con los datos citados por la investigadora.

Sin embargo, esta población continúa enfrentando desigualdades históricas que profundizan su exposición a distintas formas de violencia.

Violencia desde edades tempranas

Advirtió que las uniones tempranas, los embarazos adolescentes, las desapariciones y las agresiones de género forman parte de una problemática que afecta a niñas y adolescentes en el estado.

Como referencia, señaló que, en 2020, más de 61 mil adolescentes de entre 12 y 14 años se encontraban casadas y más de tres mil vivían en unión de pareja.

Asimismo, indicó que durante 2022 casi nueve mil niñas y adolescentes se convirtieron en madres, lo que representó un promedio aproximado de 24 casos diarios.

También destacó que las desapariciones afectan de manera importante a este sector de la población: según las cifras citadas, siete de cada 10 personas desaparecidas en el grupo considerado eran niñas y adolescentes.

En materia de feminicidio, refirió que entre 2015 y 2021, 23 por ciento del total de estos delitos registrados en el periodo correspondió a menores de edad, un dato que evidencia la gravedad de la violencia feminicida contra las mujeres más jóvenes.

Tres feminicidios durante las fiestas patrias

Durante las celebraciones patrias de septiembre se reportaron tres feminicidios de adolescentes de entre 12 y 16 años en Chiapas.

Los casos mencionados corresponden a Clara, de 16 años, asesinada en Comitán; Elizabeth, también de 16, víctima de feminicidio en el municipio de El Bosque; y Lizbeth, de 12, asesinada en Tuxtla Gutiérrez. Las tres eran de origen indígena.

Para la especialista, estos hechos no pueden analizarse de manera aislada, sino en un contexto de violencia estructural que afecta a las infancias tanto en los espacios públicos como en sus propios hogares.

Advirtió que los riesgos pueden presentarse durante los traslados a la escuela, en el transporte público, al regresar a casa o durante actividades recreativas.

También alertó sobre la violencia sexual dentro de los entornos cercanos: una de cada tres adolescentes de entre 15 y 17 años habría declarado haber sufrido este tipo de agresión; entre los principales agresores señalados se encuentran familiares.

Prevención y acceso a la justicia

Ante este escenario, sostuvo que los gobiernos de los distintos niveles tienen la obligación de implementar acciones concretas para prevenir las violencias, garantizar investigaciones judiciales con perspectiva de género y de infancia, y facilitar el acceso a la justicia para las familias afectadas.

También planteó la necesidad de transparentar la información sobre estos delitos y destinar recursos a estrategias de prevención en escuelas, hogares y comunidades, con especial atención a las condiciones de vulnerabilidad que enfrentan las infancias indígenas.

En el marco del Día Internacional de la Niña, que se conmemora cada 11 de octubre, llamó a colocar a las infantes en el centro de las agendas públicas y atender las causas que perpetúan la violencia, la exclusión y la desigualdad.