Los cientos de puestos y juegos mecánicos que se instalan en el parque central y calles cercanas como parte de los festejos al santo patrono de Tapachula, San Agustín, no tienen mayor relación con la iglesia y estos no aportan recursos para esta; el único espacio que está bajo resguardo del céntrico templo se limita al parque de Las Etnias, donde colocan puestos de alimentos.
A diferencia de fiestas patronales ancestrales en las que existía una relación entre lo religioso y lo particular, en esta ocasión la fiesta cuenta con colorido y alegría en torno a la celebración religiosa, pero con muy pocos beneficios para la iglesia, señaló el párroco, Martín Moreno.
Los espacios y los cobros de impuestos y la vigilancia con los comerciantes ambulantes corresponden al municipio y no hay ninguna deferencia hacia los festejos. Refirió que los comerciantes pertenecen a un sindicato dedicado a recorrer ferias y que negocian de forma directa los permisos con la presidencia municipal, por lo que su presencia es completamente independiente de la organización religiosa.
Algunos funcionarios son el contacto y presuntamente ellos hablan directo con la presidencia para que les den el permiso y es ajeno en absoluto a la parroquia; no aportan recursos a beneficio de nuestro templo, afirmó el sacerdote, quien agregó que todos los días en el espacio aledaño a la parroquia ellos tienen como resguardo un espacio donde expenden antojitos y otros productos manejados por voluntarios de la iglesia y ese es el único beneficio, recursos que se utilizan para el mantenimiento del inmueble religioso.












