Fertilizantes siguen dañando Lagunas de Montebello

Fertilizantes siguen dañando Lagunas de Montebello

La propagación de los fertilizantes en el suelo con un porcentaje de hasta un 80 por ciento, las descargas de aguas residuales en zonas protegidas sin el tratamiento adecuado y la deforestación, son algunos factores que están generando una contaminación excesiva en las Lagunas de Montebello, situación que provoca un deterioro ambiental en toda la zona, enfatizó Maria Odetta Cervantes Bieletto, directora de este Parque Nacional.

Entrevistada sobre el tema, detalló que lo que pasa en toda la Cuenca, cuya extensión es de 81 mil hectáreas e incluye a tres municipios, es un indicador de la salud ambiental, y si se altera o perturba, la misma población que vive en los alrededores resentirán los efectos.

Lo que pasa con los fertilizantes o plaguicidas es que ese líquido se va al subsuelo por la falta de árboles, fundamentales para filtrar el agua, retener sedimentos y hasta para regular el clima. En la Cuenca también se han dañado los humedales, claves para purificar el vital líquido que llega a las comunidades.

Aunque está la contaminación en la laguna, aseguró, desde la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) están trabajando con dependencias gubernamentales, autoridades municipales y hasta instituciones de educación superior, para diseñar una planta de tratamiento de aguas residuales para reducir el impacto de contaminantes en la reserva.

Cervantes Bieletto manifestó su beneplácito por la creación de la Junta Intermunicipal para la Cuenca del Río Grande Laguna Montebello, debido a que dicho proyecto (con la aportación de recursos) atenderá las principales problemáticas que se enfrentan en la zona.

Se espera que con esta estrategia (aprobada desde el Congreso de Chiapas), los ayuntamientos de Comitán, La Trinitaria y Las Margaritas aporten 100 mil pesos anuales para atender los temas más urgentes; no obstante, dicha figura también puede acceder a financiamiento de organizaciones sociales y de otros entes gubernamentales.

En su opinión, lo aprobado en el recinto legislativo refleja el interés para participar en la creación de un organismo que busca mejorar la calidad de vida de la población que vive en los alrededores, pero también para sanear el daño provocado en la Cuenca en los últimos años.

Aunque falta que se integre toda la estructura operacional para iniciar las actividades, el proyecto lo encabezará una persona en la Dirección, un Consejo (con instituciones y sociedad civil) y un grupo de Planeación, para definir en qué sitios se invertirán los recursos que vayan llegando.

Otra de las acciones para resarcir los daños ambientales en la reserva, relató la directora, es que se buscará un reemplazo en los procesos de producción para no usar tantos fertilizantes o plaguicidas que, aunque están fuera del área natural protegida, generan un efecto negativo hacia la parte baja de la Cuenca.

Con la llegada de la Junta Intermunicipal, confió, se harán procesos más integrados de rescate de espacios pero también de gobernanza con los prestadores de los servicios turísticos; es urgente que reflexionen sobre la necesidad de conservar el patrimonio ambiental que, al final de cuentas, les permite la generación de recursos.

Cervantes Bieletto consideró que la falta de oportunidades laborales y de alternativas en el lugar hace que la población vea al Parque Nacional como la única forma para tener desarrollo, aunque se trate de un espacio de recreación, conservación y protección de los recursos naturales.