La Iglesia de Guadalupe en la capital chiapaneca recibió a decenas de peregrinaciones procedentes de diferentes partes del estado que llegaron a ver a la “Morenita” desde el 1 de diciembre y hasta ayer 12 de diciembre en su día.
En la entrada de la sede parroquial, sacerdotes dan la bienvenida a los contingentes, rocían agua bendita, en tanto diversos grupos colocados al interior del templo cantan y oran, otros aprovechan para tomarse la foto del recuerdo; fotógrafos ofrecen imágenes instantáneas.
Los peregrinos parecen no estar cansados, su devoción y amor a la Virgen los ha hecho caminar, queman cohetes, las sirenas de las unidades de auxilio tienen el volumen a todo lo que da, algunos organizan las filas de los caminantes. La finalidad es llegar hasta el templo parroquial de la Virgen, algunos van por primera vez, otras por segunda, muchos por tercera, pero la mayoría ha perdido la cuenta del número de veces en que ha participado en eventos de este tipo.
Llegan también con antorchas. En el interior del templo reciben la bendición, tardan poco, oran a los pies de la virgen, pero luego dan paso a los demás, todos quieren llegar, muchos no han ido en peregrinaciones, pero han estado hasta las primeras bancas, encienden su veladora, colocan sus ramos, y siguen su camino.
El arzobispo de Tuxtla, Fabio Martínez Castilla, dio a conocer que como cada año se reunió con feligreses que llegaron desde varios puntos de la entidad y del país.
Dijo que la Virgen de Guadalupe todos los años logra reunir en santuarios e iglesias a miles de personas de todos los sectores y edades, con el único objetivo de dar gracias a la virgen o pedir su protección para toda la familia para todo el año.
“Nuestras calles y nuestro corazón se llenan de color y de alegría con cada una de las expresiones sinceras de las peregrinaciones que van llenando de esperanza a los que los recibimos y le dan sentido a nuestro servicio durante estos días”, dijo.











