Este domingo, la celebración a San Marcos se llevó a cabo bajo restricciones de sana distancia y como ocasión especial se permitió a las personas utilizar tres espacios de las bancas para poder disfrutar de la celebración de la eucaristía.
En este contexto, el arzobispo Fabio Martinez Castilla dio a conocer que esta ocasión la celebración se realizó de manera discreta, pero cargada de esperanza y alegría.
“Este año, al igual que el anterior, no hemos podido celebrar la festividad como quisiéramos, con esas hermosas romerías, con los somés y las vistosas peregrinaciones, los coloridos trajes zoque y la música que pone a bailar el alma”, apuntó monseñor Fabio Martínez.
El líder religioso abundó que el papa Francisco, en su mensaje con motivo de la jornada de las vocaciones, señala: “El Señor quiere forjar corazones de padres, corazones de madres; corazones abiertos, capaces de grandes impulsos, generosos en la entrega, compasivos en el consuelo de la angustia y firmes en el fortalecimiento de la esperanza. Esto es lo que el sacerdocio y la vida consagrada necesitan, especialmente hoy, en tiempos marcados por la fragilidad y los sufrimientos causados también por la pandemia, que ha suscitado incertidumbre y miedo sobre el futuro y el mismo sentido de la vida”.
En el tema electoral, Martínez Castilla expuso que los obispos de México han hecho un llamado a las autoridades y a los candidatos para erradicar viejas prácticas de corrupción y que sólo miran a los propios intereses de grupo, “los invitamos a reflexionar en su papel fundamental en la promoción de acuerdos que ayuden a superar las crisis que estamos enfrentando. Las campañas que siembran división y polarizan a la sociedad nunca serán un camino para el bienestar y la paz; tampoco ayudan las políticas públicas que atentan contra la dignidad de la persona, o contra el medio ambiente”.












