Fieles acuden a la iglesia junto con sus mascotas

La Iglesia católica reconoce a San Roque como el patrono de los perros, los enfermos y los peregrinos. Diego Pérez / CP
La Iglesia católica reconoce a San Roque como el patrono de los perros, los enfermos y los peregrinos. Diego Pérez / CP

Uno de los barrios más tradicionales de Tuxtla Gutiérrez recibe, como cada año, cientos de fieles que acuden al atrio de la parroquia de San Roque para bendecir a sus mascotas en honor al santo patrono de los perros y las mascotas.

Cada 13 de agosto, los tuxtlecos llevan a sus compañeros de cuatro patas, e incluso fotografías de aquellos que ya partieron, para recibir la bendición en el marco de las festividades en honor San Roque.

Génesis

Pero, ¿Por qué San Roque es considerado el santo de los perros? La respuesta se encuentra en una leyenda que ha perdurado por siglos. San Roque nació en Montpellier, Francia, alrededor del año 1300, en el seno de una familia noble.

Quedó huérfano a temprana edad, vendió su herencia y la repartió entre los pobres para dedicarse a una vida de peregrinación y servicio.

Durante su viaje a Roma, se encontró con una epidemia de peste que asolaba la Toscana italiana, y decidió quedarse para atender a los enfermos en un hospital. Fue allí donde él mismo contrajo la peste, por lo que se retiró a un bosque para no contagiar a más personas.

Abandonado y enfermo, San Roque habría muerto de no ser por la intervención de un perro. Según cuenta la tradición, un can vagabundo se acercó a él, le lamió las heridas de la pierna y logró curarlo, el perro, que según algunas versiones se llamaba Melampo, le robaba pan cada día de la mesa de su amo para llevárselo al santo y mantenerlo con vida.

En agradecimiento, San Roque es representado desde entonces en todas sus imágenes acompañado de un fiel perro a sus pies.

Fue canonizado en 1584 y la Iglesia católica lo reconoce como patrono de los perros, los enfermos, los peregrinos y quienes sufren epidemias.

En Tuxtla Gutiérrez, esta tradición adquiere un matiz especial. La parroquia de San Roque, ubicada en el barrio del mismo nombre, recibe cada año a decenas de fieles que llegan con sus perros, gatos y hasta otras especies para ser bendecidos.