Fiesta Grande inicia con congregación de chuntás

Fiesta Grande inicia con congregación de chuntás

El escenario está puesto, comenzó la fiesta de Chiapas, el río Grijalva es uno de los grandes testigos, y a unos metros de ese afluente está la casa de uno de sus organizadores, Lisandro Madrigal Nucamendi, donde los protagonistas se congregan.

Todos entran, al principio todos caben, poco a poco la casa se va haciendo pequeña, y sus dueños dan la bienvenida a todos y sirven algún vino, otros llevan el suyo, uno por uno comienzan a desempacar sus cosas.

Algunos se acompañan de esposas, novias y hermanas; inicia el trabajo de maquillaje; hombres de todas las edades se alistan con atuendo de mujer para recorrer las calles de esta ciudad alrededor de la majestuosa y milenaria ceiba.

Significados

Los hombres vestidos de mujer, significan el sirviente, representan según la leyenda, a los sirvientes de la mujer española María de Angulo, que tras la sanación de su hijo por curanderos de la zona de Combujuyú, en la época de la Colonial, dio gracias a la gente y repartió alimentos.

Algunos llegan en ropa de deporte, necesitan comodidad, serán muchas horas de la noche y madrugada caminando las calles de esta ciudad, sacan su vestuario de la maleta, vistosas faldas largas amarillas, blancas, rojas, de cuadros de color azul.

Vestimenta

Las blusas son preferentemente blancas y confeccionadas a base de manta o con vuelitos, lucen listones en las mangas, en la cabeza se han improvisado una vistosa trenza con listones multicolores, destaca el amarillo y rojo, cabello postizo.

En la cabeza, el chuntá lleva un canasto atado a barbilla, es adornado con banderitas multicolores, al cuello una gargantilla o un collar de ámbar, en las manos llevan sonajas de metal y de morro, además portan grandes aretes.

En el morral llevan un tequila, cuentan que es indispensable para tomar fuerza, cargar energías, no para embriagarse, mientras recorren las calles, las comparsas son acompañadas de música de tambor y carrizo.

Madrigal Nucamendi cuenta que son varias pandillas de chuntás las que salen a recorrer las calles de Chiapa de Corzo, son varios los barrios que caminan, donde bailan o danzan, acompañándose de familiares y amigos.

Refiere que la Fiesta Grande de Enero de Chiapa de Corzo, del 8 al 24, es precisamente el Chuntá, el Parachico y la Chiapaneca, en el caso de los sirvientes, o el llamado Chuntá que se había perdido, y refiere que en los años 70’s del siglo pasado se organizaron con amigos para rescatar la danza.

Multitudes siguen a “la pandilla”, las calles se cierran al tráfico, el frío no importa, la fiesta en honor a San Sebastián Mártir y San Antonio Abad, se desarrolla entre religión y tradición, mientras que el comercio a lo suyo, la plaza inundada de ventas de bebidas embriagantes.