Hasta el año pasado, para estas fechas, las familias católicas se preparaban para los festejos del 2 de febrero, Día de la Candelaria. Lamentablemente la pandemia ha modificado también la vida religiosa, y en Tuxtla se reporta que las ventas alusivas a la festividad han caído hasta un 80 por ciento.
De acuerdo a los creyentes tuxtlecos, esta festividad representa oficialmente el fin de la Navidad y es común que se ofrenden tamales a los invitados.
Claudia Mendoza, vendedora de imágenes religiosas en el centro de Tuxtla, dio a conocer que desde hace 20 años no había padecido una situación similar, ya que las ventas han estado bajas, pero en este 2021 la situación está peor.
Expresó que dentro de las vestimentas más solicitadas están “las del Niño de la Suerte, de Belén, Sagrado Corazón. Este año todo será diferente; llevo todo este tiempo vendiendo en el Pascacio Gamboa, pero se ve triste este año”.
Respecto a las representaciones del Niño Jesús, explicó: “El Niño de la Suerte es una imagen que se localiza en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, y de acuerdo a las creencias católicas, cuida a los niños varones”.
En vísperas de La Candelaria, dijo que no hay ventas significativas hasta el momento: “quizá sea algo normal, las personas tienen miedo de salir a la calle, algo que es comprensible”.
A su parecer y también como creyente, expuso que realizar la vestimenta es un acto de devoción de fieles católicos, “en mi caso también representa mi sustento, mi medio con el que he sostenido a mi familia”.
Al paso del tiempo también ha percibido cómo las tradiciones católicas se han perdido, “por la llegada de otras religiones, la gente se aleja de la devoción, muchas veces se observa que la población deja a un lado la parte de la religión, la espiritualidad”.
Para las ventas que realiza cuenta con un catálogo con 30 vestiduras con precios variables, que van desde los 30 a los 300 pesos.
“También nos hemos adaptado a las circunstancias; algunos atuendos como el Niño Dios con cubrebocas. Estamos esperando unos días más, tenemos esperanza que las ventas puedan mejorar”, concluyó.
De acuerdo a la tradición universal, La Candelaria es una fiesta popular celebrada por los católicos que celebra la presentación de Jesús en el templo, la purificación de la Virgen después del parto y la Virgen de la Candelaria, advocación mariana aparecida en Tenerife (Islas Canarias), al suroeste de España, en el siglo XV.












