Los préstamos personales, ya sea por parte de casas de empeño, bancos o financieras como Compartamos, Independencia, Yo te presto y Bancoppel, ahogan a sus clientes que acuden a estos para subsanar la actual crisis económica que se enfrenta en el país. A pesar de que contra estas instituciones proliferan cientos de quejas por abusos cometidos o altos intereses, esta sigue se siendo la opción más rápida de quienes requieren recursos económicos.
Los jefes de familia que no cuentan con un empleo y ven cómo los productos sufren una escalada de precios, tienen que recurrir a lo que sea para tener recursos y resolver sus necesidades más apremiantes.
Intereses inflados
Las cifras por intereses y otros cobros que las tasan mensualmente alcanzan cifras disfrazadas muy altas, a pesar de la tenue vigilancia de algunas autoridades relacionadas con ese rubro, sin embargo, al final estos cobros impiden una relación en buenos términos entre las dos partes, además la falta de pago y los procesos jurídicos prevalecen en muchos casos.
En las últimas semanas, de acuerdo con información de las casas de empeño y de las financieras, se ha incrementado la afluencia de personas hasta en un 70 por ciento ante la necesidad de obtener recursos económicos para cubrir los gastos básicos, pues no solo hay carestía en los productos, sino una marcada falta de oportunidades y empleos, además de las necesidades de estudio de los hijos.
Por esta razón los usuarios tienden a acudir a financieras que les ofrecen supuestas facilidades de pago, sin embargo, tienen intereses “disfrazados”; otros acuden a las casas de empeño con artículos como alhajas, electrodomésticos y herramientas de trabajo para obtener recursos.
Aunque no siempre están conformes con las cifras que les dan por sus propiedades, es la única opción, sobre todo en estas fechas que hay en puerta realizar diversos pagos.












