"México, DF * AME. Debido a que México vive una situación sin precedentes en materia de delincuencia organizada, narcotráfico y crimen, representantes de los medios de comunicación de México, firmaron ayer jueves el Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia.
En la firma donde participaron más de 700 medios de comunicación y comunicadores se realizó en el marco de la edición 2011 de Iniciativa México.
Entre los objetivos del acuerdo signado por los medios de comunicación y comunicadores de la República Mexicana se encuentra proponer criterios editoriales comunes para que la cobertura informativa de la violencia que genera el crimen organizado con el propósito de propagar el terror entre la población no sirva para esos fines; sin demérito de la independencia editorial de cada medio.Así como, establecer mecanismos que impidan que los medios se conviertan en instrumentos involuntarios de la propaganda del crimen organizado, definir criterios para la protección de la identidad de las víctimas de la violencia generada por el crimen organizado, establecer mecanismos para la protección de los periodistas en situaciones de riesgo y promover el respeto a la legalidad, el combate a la impunidad y la participación ciudadana.
También se contempla, sumar al más amplio número de medios al Acuerdo y, de manera especial, a aquellos que se encuentran en las zonas más afectadas por el crimen organizado; y crear mecanismos de seguimiento del Acuerdo que permitan conocer el grado de apego al mismo.
Entre los principios rectores del acuerdo están el respeto a las libertades de expresión y de prensa, la independencia editorial de cada medio de comunicación, la obligación de los medios de informar con profesionalismo y la responsabilidad social de los medios sobre lo que informan.
En el apartado de los criterios editoriales del Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia, se establece que:
1) Los medios de comunicación deben tomar una postura en contra, es decir, condenar y rechazar la violencia motivada por el crimen organizado.
2) No convertirse en vocero involuntario del crimen organizado. Por lo que los medios deben evitar el lenguaje y la terminología empleados por los delincuentes, así como abstenerse de usar inadecuadamente términos jurídicos que compliquen la comprensión de los procesos judiciales en contra del crimen organizado e impedir que los delincuentes o presuntos delincuentes se conviertan en víctimas o héroes públicos.
Por otra parte, señala que la prensa debe omitir y desechar la información que provenga del crimen organizado con propósitos propagandísticos.
3) Dimensionar adecuadamente la información, es decir, presentar siempre esta información en su contexto correcto y en su justa medida.Mostrar la información de acuerdo a su importancia, por lo que para ello, los medios de comunicación deberán establecer criterios para determinar en qué posición se debe ubicar la información vinculada al crimen organizado. Así también, establecer criterios precisos para la difusión de imágenes y fotografías de actos de violencia y terrorismo que definan, entre otras cosas, cuándo y cómo se deben publicar o difundir, en qué espacios y cuántas veces; y siempre deberán advertir al público sobre la difusión de imágenes explícitas.
4) Atribuir responsabilidades explícitamente. La información que se difunda sobre el crimen organizado debe asignar a cada quien la responsabilidad que tenga sobre los hechos de violencia. En caso de que alguna acción del Estado en el combate a la delincuencia organizada caiga en excesos, esté fuera de la ley o viole derechos humanos, siempre habrá que consignarla.
5) No prejuzgar culpabilidades. Las autoridades a veces tratan de mostrar eficacia en la lucha contra el crimen organizado presentando ante los medios a detenidos en condiciones que cancelan su presunción de inocencia. Los medios debemos manejar siempre este tipo de información bajo el supuesto de que los involucrados son inocentes en tanto no cuenten con una sentencia condenatoria o estén confesos. Asimismo, los medios exigiremos información oportuna y veraz sobre las detenciones y, en general, sobre la actuación del gobierno en sus acciones e investigaciones sobre el crimen organizado.
6) Cuidar a las víctimas y a los menores de edad, en este sentido, la información que los medios presenten debe respetar los derechos de las víctimas y de los menores de edad involucrados en hechos de violencia. Nunca debe darse información que ponga en riesgo su identidad.
7) Alentar la participación y la denuncia ciudadana. Los medios deben promover que la ciudadanía denuncie a los delincuentes y participe, dentro de su ámbito, en la prevención del delito y reducción de la violencia. Esto, por supuesto, siempre que sus acciones no los pongan en riesgo frente a los criminales.
8) Proteger a los periodistas. Cada medio debe instituir protocolos y medidas para la seguridad de sus periodistas y reporteros al cubrir la información proveniente del crimen organizado y terrorismo, como lo son no firmar las notas sobre estos temas, hacer notas y coberturas conjuntas con otros medios y no hacer reportes en vivo desde las zonas más violentas.
9) Solidarizarse ante cualquier amenaza o acción contra reporteros y medios. En caso de que algún reportero o medio de comunicación sufra amenazas y acciones del crimen organizado y del terrorismo para influir en su línea editorial y contenido informativo, los demás medios deben solidarizarnos en contra de estas presiones, pero en los términos que mejor le convengan al reportero o medio afectado.
10) No interferir en el combate a la delincuencia. Los medios no deben difundir información que ponga en riesgo la viabilidad de las acciones y los operativos contra el crimen organizado o que comprometa la vida de quienes combaten a la delincuencia o a sus familias, como son policías, fuerzas armadas, investigadores, jueces y cualquier otra autoridad vinculada a la seguridad y justicia. De acuerdo con el pacto firmado, lo anterior no implica que los medios dejen de dar seguimiento al tema. Tampoco significa que renuncien a la responsabilidad de cuestionar la efectividad de la acción gubernamental contra el crimen organizado.
Por su parte, Gonzalo Leaño Reyes, presidente de la Asociación Mexicana de Editores de Periódicos, A. C. (AME), se adhirió a la firma del Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia, con sus más de 140 periódicos diarios, más de 40 publicaciones semanales quincenales y mensuales que integran la AME en 30 estados del país participarán activamente en el cumplimiento de este acuerdo. El evento estuvo conducido por los periodistas Sergio Sarmiento y Carlos Loret de Mola, quien comentó que la libertad de expresión se encuentra reprimida debido al terror que ejercen los grupos del narcotráfico, lo que no permite que el periodismo se desarrolle como se debe. ""El reto que hoy enfrentamos desde los medios, es seguir informando a la sociedad en un contexto de altísimo riesgo y para lograrlo se necesita de una estrategia que permita a los informadores continuar con su trabajo e impedir que el terror vaya cancelando plazas informativas, hoy la libertad de expresión está amenazada"".
Dicho acuerdo no quiere decir que no se informará a la sociedad sobre lo que acontezca con el crimen organizado, sino que se tratará de diferente manera la información.
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