Las aproximadamente 800 organizaciones pertenecientes a la Coordinadora Latinoamericana y del Caribe de Pequeños Productores y Trabajadores de comercio justo (CLAC) en 24 países, vendieron diversos productos por más de 9 millones de dólares el año pasado, informó su directora ejecutiva, Xiomara Paredes.
En entrevista dijo que uno de los “grandes desafíos” que enfrentan los pequeños productores afiliados a la CLAC, no es sólo el cambio climático, sino las políticas públicas en diferentes países que no les benefician, pues están destinadas a favorecer “a los grandes actores en las cadenas de valor”.
Agregó que los más de 230 mil productores y trabajadores que participan en la CLAC cultivan más de 900 mil hectáreas y venden café, cacao, miel, banano, vegetales y uvas para vino, principalmente.
Paredes llegó a esta ciudad para participar en la ceremonia en la cual el Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) y la Coordinadora Mexicana de Pequeños Productores de Comercio Justo –que agrupa a más de 70 organizaciones- firmaron un convenio de cooperación.
El director de Ecosur, Mario González, explicó que “la idea es que con las experiencias académicas, la aplicación y desarrollo de tecnologías, experiencias de vinculación educativa, etcétera, la institución participe como aliada más formal de un esfuerzo que se ha venido involucrado con los productores a través de investigaciones que se han hecho sobre café y miel, fundamentalmente”.
En la declaratoria correspondiente, Ecosur se comprometió a “realizar esfuerzos para informar, sensibilizar y concientizar sobre el comercio justo para difundir el concepto, su práctica, objetivos, beneficios y resultados, [así como] continuar las actividades de vinculación y extensión con organizaciones de pequeños productores para la capacitación, asesoría, seguimiento técnico, y todo tipo de proyectos de colaboración”.
De esta forma, abundó, “podemos jugar un papel más activo en el cambio de los actuales estándares de producción y consumo, y ayudar a las organizaciones de pequeños productores a ser protagonistas de su propio proceso de desarrollo, permitiéndoles invertir en sus comunidades, buscando la autosuficiencia y la autogestión”.












