Directivos y socios de la Unión Ganadera Local General “El Santuario” sostuvieron una reunión de trabajo con el fiscal general de abigeato del estado de Chiapas, Ricardo Ramos Castañeda, quien escuchó las inquietudes de los propietarios y respondió a los planteamientos relacionados con la problemática que enfrenta el sector.
Durante el encuentro se planteó el regreso del programa “Ganaderos Vigilantes”, pero ahora con el acompañamiento de las autoridades, a fin de que los productores en coordinación con policías y fiscales especializados en el combate al abigeato, puedan realizar rondines nocturnos para inhibir el robo de ganado.
Bienvenida
La reunión se realizó en las instalaciones de la Unión Ganadera “El Santuario”, donde su presidente, Francisco Javier García Ríos, dio la bienvenida al fiscal y agradeció su presencia para escuchar directamente las inquietudes de los ganaderos de Reforma.
Al hacer uso de la palabra, productores de distintas comunidades y agentes municipales expusieron las dificultades que enfrentan durante el traslado de sus animales, así como la molestia que generan los retenes instalados por otras corporaciones de seguridad, debido, señalaron, al desconocimiento sobre los procedimientos y la documentación requerida para el manejo y movilización de ganado dentro y fuera del municipio.
Otro de los temas abordados fue la obtención de los aretes de identificación del ganado. Los productores señalaron que enfrentan dificultades para conseguirlos, mientras que intermediarios o “coyotes” presuntamente cuentan con una gran cantidad de estos dispositivos y pueden documentar animales de manera inmediata.
Robo de identidad
Al respecto, el fiscal explicó una nueva práctica detectada que consiste en el robo de identidad virtual de los hatos ganaderos. Detalló que una persona puede utilizar digitalmente los datos de ganado perteneciente a otro propietario para presentarlo como propio y obtener aretes, sin que los animales sean retirados físicamente de los corrales de su dueño.
Señaló que esta práctica representa una problemática en la que ya se trabaja para combatirla y evitar afectaciones a los productores.











