El fiscal de Distrito Fronterizo Sierra, Carlos Mario Solís Estrada, desapareció de Comitán tras anunciarse la pandemia de Covid-19, en donde las autoridades estatales y municipales solicitaron a la población quedarse en casa, por lo que ni tardo ni perezoso este funcionario se regresó a la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, de donde es originario.
Lejos de seguir el ejemplo del titular de la dependencia y brindar atención a los diversos problemas de impartición de justicia que aquejan a Comitán y municipios de la región, Solís Estrada optó por resguardarse en su casa en la capital chiapaneca.
Desde esa ciudad graba, edita y comparte en redes sociales videos y fotos, de sus artes culinarias.
A su llegada a Comitán, estimó que su amplia experiencia en su estadía en la Fiscalía Contra Homicidios y Feminicidios lo llevaría a realizar un trabajo con objetividad y resultados al frente de la Fiscalía de Distrito Fronterizo Sierra, pero hasta la fecha ha sido todo lo contrario.
Comitán es uno de los siete municipios de Chiapas que permanecen con Alerta de Violencia de Género, en donde se han registrado varios feminicidios; los dos últimos, una mujer sin vida dentro de un camarote de un tráiler en la pensión de camiones de carga en bulevar Paseo de la Federación y otra más en el barrio El Brasilito, en donde dejaron abandonado el cadáver de una mujer de origen centroamericana, casos que no se han resuelto.
Aunado a esto, los dueños de bares y cantinas que se ubican en el libramiento Oriente y en las inmediaciones de la Central de Abasto “28 de Agosto” permanecen abiertos a pesar de la ley seca que se implementó por la pandemia Covid-19, mostrando con ello la ausencia de las autoridades de riesgo sanitario, municipales y estatales.
Por si fuera poco, Mario Carlos Solís Estrada ha solapado a agentes de la Policía Especializada que han agredido a dos reporteros cuando cubrían notas sobre el homicidio de un maestro y un asalto en el barrio Linda Vista.











