Ante el aumento de enfermedades respiratorias por las bajas temperaturas, locatarios del mercado municipal Juan Sabines de Tuxtla Gutiérrez reportaron un repunte en la venta de plantas medicinales como el eucalipto, el gordolobo y la bugambilia, enfatizando que la herbolaria chiapaneca es un remedio que prevalece en los hogares.
Con la llegada del frío, los puestos se llenan de aromas frescos y de voces que recomiendan remedios de antaño.
Alivio en las plantas
Las hierbas medicinales vuelven a cobrar protagonismo entre los pasillos, donde decenas de familias buscan alivio para la tos, la gripe y los resfriados.
“En esta temporada se vende mucho el eucalipto, el gordolobo y la bugambilia; son buenísimos para limpiar los pulmones y quitar la tos. La gente ya sabe, llega y me pide su bolsita para el té o para hacer vapores. Es algo que no pasa de moda”, comentó María del Carmen López Jiménez, quien lleva más de 25 años ofreciendo plantas curativas en el mercado.
Como ella, varios locatarios coincidieron en que las ventas aumentan cada año con la llegada del invierno.
Ernesto Méndez Gamboa comentó que la herbolaria es parte de la cultura en Chiapas.
“Lo que nos enseñaron nuestros abuelos sigue funcionando. Aquí vendemos la planta seca o fresca, y también les decimos cómo prepararla”, señaló.
Remedios populares
Entre los remedios más populares se encuentran el té de bugambilia con miel y limón, el vapor de eucalipto con hojas de menta y las infusiones de manzanilla o jengibre, que ayudan a aliviar la garganta y descongestionar las vías respiratorias.
“La gente prefiere algo natural, sin químicos, sobre todo para los niños o los adultos mayores”, agregó.
Sin embargo, los médicos recomiendan usar estas alternativas con precaución. A pesar de ello, la tradición sigue firme. En cada esquina del mercado, las hojas verdes, las flores secas y los frascos de ungüentos naturales recuerdan que la sabiduría ancestral aún late en el corazón de la capital chiapaneca.












