Flujo casi normal en el crucero de Torre Chiapas

Flujo casi normal en el crucero de Torre Chiapas

Por ahora, la carga vehicular fluye con cierto grado de normalidad, a pesar del inicio de la construcción de un nuevo paso a desnivel en el crucero de la Torre Chiapas, entre el bulevar Paso Limón y libramiento Norte.

Este es un punto nodal de la ciudad, por lo que la aglomeración de automóviles es común. 

La Torre Chiapas conjunta oficinas de los tres órdenes de gobierno y a ellas se suman algunas más de empresas particulares, a las que se suman plazas comerciales, centros educativos tanto públicos como privados, las oficinas centrales del DIF Estatal, del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep), así como el Museo del Niño, la zona de hospitales, el acceso de automóviles del lado oriente, clínicas y un sinfín de colonias y fraccionamientos. 

En los alrededores se observan agentes policíacos destinados al control de la semaforización para ayudar en la fluidez de los automóviles, pero gradualmente el sitio se irá sobrecargando, pues ahora los trabajos solo ocupan los carriles laterales en ambos sentidos. 

Expresan confianza

Algunos de los comerciantes de la zona dicen que confían en que sus ventas no se vengan abajo, puesto que el principal número de compradores son personas que trabajan o visitan las diferentes oficinas y dependencias, así que ellos, a pesar de la obra, continuarán con sus actividades normales.

Lo que reconocen como una de las mayores preocupaciones de las personas que acuden a hacer trámites al lugar, es el tema del estacionamiento de sus automóviles, pues es complicado encontrar espacios para poder dejarlos. 

Los estudiantes y trabajadores de diferentes oficinas advierten que en cuanto se impida la vialidad de oriente a poniente o de norte a sur, sus rutas tendrán que cambiar de manera drástica, pues se deberán usar rutas alternas para poder circular sobre las colonias, como en el caso de El Rosario, San Pedro Progresivo, Patria Nueva y Paso Limón, lo que además se convertirá en una inversión de tiempo mucho mayor. 

Luis “N”, quien vive en San Pedro Progresivo, reconoce que a manera de prueba ya han vivido momentos en los que se ha cerrado la circulación en este crucero, ya sea por protestas de maestros o incluso de migrantes, lo que ha generado un caos total y, por lo tanto, que los tiempos de traslado de un punto a otro sean de entre 30 y 40 minutos. También advierte que en cuanto la obra concluya, espera que los tiempos se reduzcan a la mitad del tiempo o menos.