Con sus poco más de diez mil hablantes, la lengua maya-mam se encuentra en peligro de extinción, ante lo cual el Consejo Regional Indígena del Soconusco fomenta la escritura y el habla de la misma.
En 25 municipios de las regiones del Soconusco y Sierra Madre de Chiapas, así como en diferentes comunidades de Guatemala, se habla esa lengua y ante el riesgo de su desaparición, se trabaja para evitar que las costumbres y manifestaciones culturales de la etnia mam también se mueran.
El presidente del CRIMMS, Esteban Bravo Verdugo, explicó que hace 21 años iniciaron las actividades porque desde entonces ya se presentaban los problemas de que menos personas no practicaran esa lengua prehispánica.
Y es que reconoció que “muchos hermanos indígenas se avergüenzan de sus raíces y otros más al emigrar a las ciudades, otras partes del país o del extranjero, ya no la practican”.
Por ello dijo que se tienen que impulsar entre las nuevas generaciones el orgullo de ser indígena y el contar con una lengua materna.
Actualmente 50 alumnos se tienen inscritos a quienes se enseña a leer y escribir maya-mam, en el Parque del Chocolate de Tuxtla Chico, en donde además se realizan diversas actividades para el rescate de su cultura y tradiciones.
“Nos da gusto porque profesionistas, universitarios y personas externas a nuestro pueblo indígena han mostrado el interés por aprender nuestra lengua materna, como si se tratara del inglés, francés, alemán u otro idioma”, mencionó.
Lamentó la falta de apoyo por parte de instituciones gubernamentales de los tres niveles, en virtud a que “las reglas de operación para las etnias en vía de extinción indican que deben tener al menos entre el 30 al 40 por ciento de hablantes, porque si así fuera no estaría en riesgo de desaparecer”.
A pesar de ello, mencionó que para este año tienen una meta de lograr la certificación de unas mil personas tanto en comunidades como externas de estas, para que la lengua materna maya-mam siga vigente.












