Alexser Vázquez Vázquez, director de la Reserva de la Biosfera El Triunfo, destacó el impulso del maíz criollo para evitar diversas afectaciones a una de las zonas protegidas más importantes del país.
El biólogo destacó al maíz como uno de los alimentos más relevantes para el mexicano.
“Es uno de los cultivos de más arraigo en nuestro país, que ha sido la base de la alimentación del pueblo de México. Particularmente Chiapas se había destacado como uno de los estados productores importantes de maíz, reconociendo a la zona de la Frailesca como el granero de Chiapas”, puntualizó.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural colocó a la entidad como la séptima productora del grano, distribuidos en siete millones de hectáreas.
El director destacó el Programa de Conservación para el Desarrollo Sustentable (Procodes), a través del componente Conservación de la Agrobiodiversidad, el cual buscar rescatar el sistema milpa desarrollado por campesinos en las áreas naturales protegidas.
“Se busca diversificar las parcelas donde se produce el maíz con la incorporación de calabazas, quelites (como verdolaga, bledo, hierba mora, entre otras), diversas verduras (tomatillo, chile de árbol y otras más) que pueden ser producidas en este cultivo”, explicó.
El biólogo enfatizó en que el productor de campo antes contaba con maíces criollos cuarentanos que le servían para producir en menos tiempo el maíz con la idea de tener pronto cosecha, dado que se termina lo que tenía en las trojes o maíces para las laderas. Sin embargo, ahora con la propuesta se busca combatir el efecto del cambio climático.
Por último, en la Reserva de la Biosfera El Triunfo se está desarrollando el componente de Conservación de la Biodiversidad con la finalidad de lograr los siguientes objetivos: rescatar y conservar las semillas criollas, mejorar la seguridad alimentaria, desincentivar el uso de agroquímicos en la producción de alimentos, evitar los incendios forestales por mal uso de las quemas agrícolas y mejorar las condiciones de las parcelas donde se produce este cultivo dado que se trata de laderas.
“Todo esto a través de fomentar el uso de los maíces criollos, diversificación de las parcelas de maíz con la siembra de otros cultivos en las parcelas para el rescate del sistema milpa, producción de abonos orgánicos para la fertilización de los cultivos, los intercambios de experiencias y el desarrollos de ferias criollas en donde los productores intercambian semillas y presentan la gran cantidad de productos que se producen en la milpa y las diversas formas en que se pueden elaborar esos productos que ahí se generan”, finalizó.












