La asociación civil “Manos Unidas de Chiapas” acude los días martes y jueves a los cruceros de Tuxtla Gutiérrez, para realizar trabajo social y fundamentalmente compartir valores, con la finalidad de ayudar a los trabajadores y sus familias.
En medio de la pandemia, la asociación civil que encabeza Yulma, tomó la decisión de impulsar valores y educación entre los niños y algunos adultos que trabajan en los cruceros de la capital.
“Manos Unidas” comenzó sus trabajos como asociación civil desde hace dos años en Tuxtla Gutiérrez, en donde lograron consolidar un comedor comunitario ubicado en las cercanías del Parque “5 de Mayo”; sin embargo, con el semáforo rojo, por los contagios de coronavirus las cosas cambiaron.
“Se nos prohibió tener a personas reunidas y pues es entendible”, asegura Yulma, aunque no podían dejar de ayudar, por lo que decidieron optar por cerrar el lugar y llevar los alimentos de forma directa a las personas con mayores necesidades.
De esta forma, en la reinvención de la forma de ayudar, los integrantes de la organización civil comenzaron a formar despensas que entregan a las personas necesitadas en diferentes colonias y, sumado a ello, optaron por llevar los alimentos que son perecederos a los cruceros de la ciudad.
Así que de forma inmediata, después del mediodía de martes y jueves, tras acudir al Banco de Alimentos, los voluntarios de la organización visitan los cruceros y antes de entregar algunas frutas o pasteles, imparten pláticas sobre valores y concientización a menores de edad, además organizan actividades de limpieza en los cruceros.
Comenta Yulma que el objetivo principal es el de difundir valores, y que los trabajadores de cruceros sean mejor vistos por la sociedad y no como un problema, ya que son personas que buscan el sustento de sus familiares y en los cruceros encontraron una oportunidad.
En este mismo contexto, apuntó que la asociación civil “Manos Unidas por Chiapas” realiza esta y otras actividades sin mezclar actividades religiosas o políticas.












