Fortalecen el sector turismo en la entidad

Tras la aprobación del dictamen de reforma a la Ley de Turismo del Estado de Chiapas, la diputada Erika Paola Mendoza Saldaña expresó su respaldo a la iniciativa y subrayó que el turismo debe ser construido con la participación de todos los sectores, no solo desde el ámbito gubernamental.

La legisladora subrayó que la reforma representa un avance significativo en la armonización de la legislación estatal con la Ley General de Turismo, particularmente en lo que respecta al Registro Nacional de Turismo. Con ello, dijo, se simplifican procedimientos administrativos, se otorga mayor certeza jurídica a los prestadores de servicios y se robustecen los mecanismos de coordinación entre el Estado y la Federación.

“El turismo es una tarea compartida y la iniciativa privada también puede y debe ser un aliado estratégico del gobierno para impulsar el desarrollo de Chiapas”, afirmó la legisladora, quien además reconoció el trabajo coordinado con el secretario de Turismo, Segundo Guillén, para construir una propuesta que fortalezca el futuro de esta actividad económica.

Mendoza Saldaña enfatizó que la reforma no es únicamente producto del trabajo legislativo, sino el resultado de propuestas, observaciones y aportaciones de cámaras, asociaciones, prestadores de servicios turísticos, académicos y autoridades de los tres niveles de gobierno, a través de mesas de trabajo y espacios de diálogo.

Ejes centrales Uno de los ejes centrales de la reforma, explicó la diputada, es la transformación del actual Comité de Desarrollo Turístico en el Consejo Consultivo de Turismo de Chiapas, con rango legal como órgano permanente de consulta, planeación y coordinación.

Agregó que esta modificación fortalece la gobernanza turística y garantiza que las decisiones se construyan con la participación de todos los sectores involucrados.

La reforma también incorpora dos herramientas fundamentales: la marca destino y las regiones económicas turísticas. Sobre la primera, Mendoza Saldaña destacó que no se limita a un logotipo o eslogan, sino que se reconoce como un activo estratégico de interés público orientado a la identidad, promoción, competitividad y continuidad de la política turística estatal.