El Gobierno Federal fortaleció la vigilancia en la Frontera Sur para controlar el acceso de mercancías agroalimentarias procedentes de Centroamérica y de esa manera evitar el ingreso de plagas y enfermedades que puedan afectar la agricultura y ganadería, invirtiendo unos 300 millones de pesos en infraestructura para la inspección, conservación y manejo de éstas.
El Servicio de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) informó que en los Centros de Atención Integral al Tránsito Fronterizo (CAITF), ubicados en Huixtla, Catazajá y La Trinitaria, invirtió 181.6 millones de pesos.
Asimismo en los Puntos de Verificación e Inspección Zoosanitaria de Importación (PVIZI), en los puentes internacionales de Suchiate II en Chiapas y Chactemal, Quintana Roo, otros 104.1 millones de pesos.
Precisó que esa infraestructura permite fortalecer los trabajos de inspección y vigilancia sanitaria, pues “las instalaciones son adecuadas para facilitar el comercio de mercancías agroalimentarias entre México y los países de Centroamérica, así como para asegurar que la movilización de estos bienes por el territorio no represente riesgo sanitario para la producción nacional”.
Esas acciones se suman a otras emprendidas por la Sagarpa para “proteger el estatus sanitario del país y sus regiones, tales como la participación de México en el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), que promueve, fomenta y apoya la adopción de políticas comunes de salud animal, sanidad vegetal, inocuidad de los alimentos y los servicios cuarentenarios”, sostuvo.












