Tras la conmemoración del Día Mundial de la Fotografía, celebrado el 19 de agosto, las historias de Raúl Alarcón Pereyra y Charly Mixcel Ordóñez muestran dos caminos que encuentran en la imagen una forma de mirar, documentar y preservar la memoria.
Alarcón Pereyra recuerda que su interés comenzó al ver documentales de National Geographic.
“Aquellas imágenes de animales y paisajes fueron sembrando una inquietud” que años después encontró rumbo en la universidad, donde estudió Ciencias de la Comunicación.
Comenta que su maestro fue Mauricio Paz Camacho, quien lo acercó a la fotografía.
Raúl cuenta que su marca “The Rap” surge de las iniciales de su nombre y aparece cuando decide acompañar una imagen con su firma o pie de foto.
Su proyecto es recorrer Chiapas para registrar paisajes, animales y lugares.
Para Alarcón, la fotografía debe ir más allá de mostrar objetos o momentos cotidianos.
“Una imagen puede ser memoria, historia y una manera de volver a sentir. Una fotografía también puede guardar aquello que el tiempo termina por llevarse”, expresa.
Identidad cultural
Desde otra geografía, Charly Mixcel Ordóñez, conocido como Charly Mix, nació en San Francisco del Mar, Oaxaca, y comenzó su camino fotográfico en 2022.
“Mi interés se concentra en las fiestas, tradiciones y expresiones culturales de mi comunidad y de Chiapas”, menciona.
En Tuxtla Gutiérrez cursó Ciencias de la Comunicación, en el Instituto de Estudios Superiores de Chiapas (Iesch).
Cuenta que durante su estancia en Tuxtla encontró en el Parque de la Marimba un espacio para caminar, observar y fotografiar.
Ambos fotógrafos coinciden en que no importa si la imagen nace de una cámara profesional, una sencilla o un teléfono.
“Lo esencial está en la mirada y en aquello que se desea contar.
Una fotografía puede detener el tiempo y devolvernos, años después, aquello que creíamos perdido”, concluye Mixcel.












