El monitoreo mediante la cámara trampa es una manera más eficiente de conocer y preservar la biodiversidad, la cual consiste en observar los cambios durante una cierta cantidad de tiempo, señaló la Comisión Nacional Forestal (Conafor).
El monitoreo consiste en observar los cambios en el entorno forestal, lo cual puede significar desde el crecimiento de un árbol, la salud vegetal, pérdida de suelo, presencia o ausencia de fauna silvestre y otros indicadores.
En este sentido, una de las herramientas más eficaces para llevar acabo el monitoreo de fauna silvestre es el fototrampeo. Éste emplea una cámara fotográfica que detecta el movimiento de los animales que transitan dentro del alcance del sensor.
La cámara trampa provee información relevante sobre la presencia o ausencia de una especie, su comportamiento y distribución, de la misma manera sirve para calcular su densidad poblacional, por otro lado también es un apoyo para vigilar el comportamiento de cazadores ilegales en los ecosistemas forestales.
Función
La Conafor detalló que para utilizar este método bastan seis pasos, el primero es seleccionar un lugar transitado por el tipo de animal que se quiere monitorear, usualmente se escogen caminos, los cuales son identificados por los rastros y huellas de dicha especie.
En este camino se debe identificar un árbol u objeto que sirva de soporte para colocar la cámara, se programa el dispositivo para captar la evidencia, luego se fija el objeto y se toman las coordenadas del lugar.
Después de un tiempo determinado se revisan las imágenes capturadas y todos los datos que se obtienen en una hoja de campo. Con el resultado de los datos obtenidos se debe generar una bitácora de monitoreo.











