Fracasar| temor entre los jóvenes

"David Morales * CP. Caer en el fracaso se ha convertido en uno de los mayores temores entre la juventud chiapaneca. La falta de comunicación con sus padres y hermanos, el consumismo impuesto por el actual modelo económico y las exigencias familiares, llevarían a los jóvenes a conductas que atenten contra su salud física y mental, dijo David Preciatt Cázares, Jefe del Departamento de Valores y Estímulos Juveniles del Instituto Estatal de la Juventud.

En entrevista dijo que, por lo regular, la familia establece metas para los jóvenes. Las principales son alcanzar un buen nivel educativo (universitario o superior), además de incorporarse rápidamente en el campo laboral. Esta situación lleva al joven a realizar sus actividades con temor a cometer errores en el proceso, pues se sabe que existe poca tolerancia al fracaso.

En cuanto a las relaciones personales, los jóvenes temen el rechazo de algún grupo social al cual pretendan integrarse, pues es común que la aceptación dependa de los bienes materiales del individuo. Un teléfono celular, computadora portátil o forma de vestir (ropa y calzado) servirán como elementos para ser un sujeto de amistad. Esa es la razón de que cada vez sea mayor la demanda hacia la tecnología móvil, al parecer necesaria para pertenecer a un grupo de amigos.

""Al joven se le exige mucho y se le reconoce poco, se le sanciona. Esto ha traído como consecuencia baja autoestima"", dijo el especialista.

Ante ello, consideró, es necesario fortalecer la estimación de los jóvenes, se debe mejorar la calidad en el uso del tiempo libre, así como reafirmar las expresiones de comunicación para satisfacer las necesidades afectivas entre los miembros de la familia y reforzar los valores.

""La alta competitividad en el estado y la difícil condición económica no son las idóneas para reconocer las capacidades y logros, aún así se debe demostrarle al joven que su valor no depende únicamente de sus propiedades materiales, sino de sus capacidades y aptitudes"", señaló

A decir de Preciatt Cázares, el miedo al fracaso y la intolerancia a ésta han llevado a los jóvenes emitir respuestas que no son las idóneas ante una solución de conflictos. Como resultado, aparecen conductas que llevarán a descuidar la salud de la población juvenil. De pronto surgen cuadros de depresión, consumo de drogas, violencia, baja autoestima y trastornos alimenticios.

""Se sabe que el consumo de sustancias adictivas tiene que ver con la evasión de la realidad y que engaña a los jóvenes; la salud comprende dos elementos: mente y cuerpo. Si se desatiende uno de ellos, el segundo también se verá afectado"", declaró el entrevistado.

Agregó que desde la familia deben reconocer el trabajo de la población juvenil. Se debe mejorar la calidad de tiempo que se comparte entre los integrantes para que el joven se sienta capaz de realizar sus actividades sin miedo a fracasar. Se le debe demostrar el apoyo para alcanzar los objetivos, para que ante cualquier conflicto sea capaz de ofrecer una respuesta que aporte mejores resultados.

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