Marco González * CP. El flujo de migrantes chiapanecos -principalmente- hacia Estados Unidos (EU) y Cancún, es uno de los parámetros que reflejan la falta de generación de empleo. Es el fracaso de una administración y su modelo económico, senalan especialistas consultados.
Asimismo consideran que el envío de remesas por más de 650 millones de dólares, son hoy por hoy, el gran catalizador social que ha evitado la confrontación y los enfrentamientos más que la labor gubernamental.
Para Francisco Javier Torres Chirino, presidente en Chiapas de Liga de Economistas Revolucionarios (LER), no se dieron en esta administración las condiciones para la generación de empleos y por ello, alrededor del 20 por ciento de la población de jóvenes tuvieron que emigrar hacia EU, principalmente, en busca del sustento de su familia.
En la entidad, abunda, miles más están desempleados. Cada ano las universidades y escuelas gradúan a miles de jóvenes que se suman a las filas de los desempleados. Sin esperanza alguna de encontrar una fuente de ingresos. Ese será uno de los grandes retos de la nueva administración federal y estatal, subraya.
Chiapas pasó a ser un agroexportador de plátano, mango, café y ganado entre otros, para empezar a exportar a sus jóvenes del campo y ahora del medio urbano de forma por demás acelerada, sustentó Torres Chirino.
Por su parte el doctor en economía Miguel Doratti, ha senalado que las autoridades deben vigilar el flujo de las remesas para evitar suspicacias. Al mismo tiempo deben de proponer programas para que esos recursos provenientes del esfuerzo de miles de chiapanecos puedan generar mayor bienestar social, económico y cultural, mediante la generación de microindustrias o microempresas para fomentar la repatriación.
Remesas y la paz social
La precaria paz social en Chiapas se ha alcanzado gracias a las remesas y la migración de los chiapanecos hacia los EU. A ello se debe, en parte, que hayan desaparecido -al menos por este sexenio- las invasiones de tierras, los descontentos sociales y que haya disminuido drásticamente el desempleo, más que a las acciones gubernamentales, senala doctor Cecilio Marroquín Molina, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La economía familiar de Chiapas, hoy día, dependen en más del 38 por ciento del envío de remesas de los Estados Unidos. La sobrevivencia cuando menos una de cada tres familias en la entidad, se debe a estos recursos.
Se calcula que este ano podría llegar a ser del orden de los 640 millones de dólares. Una cifra similar a la que generó en divisas durante sus mejores días el café y otros productos de agroexportación, precisa.
La realidad borró las perspectivas oficiales que se tenían de la migración, porque mientras Consejo Nacional de Población (CONAPO) estimaba que saldrían de la entidad un promedio de 15 mil chiapanecos por ano, según sus proyecciones 1995-2020, el contexto actual senala que son más de 100 mil por ano y el número podría incrementarse.
Mientras el doctor Jorge Alberto López Arévalo ha precisado que el valor de las remesas de los chiapanecos el ano pasado alcanzó los 655.3 millones de dólares. Para este ano, la cifra, según cálculos del economista, podrían llegar a los mil millones de la divisa norteamericana. El incremento de estos recursos, precisó, es de manera exponencial. Y como ejemplo citó que en el primer semestre de este ano, las remesas alcanzaron los 400 millones de dólares, es decir, un 36 por ciento más que el ano pasado.
Es tal la importancia de las remesas de los chiapanecos en el extranjero, agrega López Arévalo, que el dinero que ingresó por este concepto a Chiapas, en tan sólo en catorce días, es similar a la inversión extranjera directa en Chiapas de 1994 al 2005 y esto se debe a que el 15 por ciento de su población económicamente activa, se encuentra en los Estados Unidos laborando.
Para Torres Chirino, las autoridades -federales y estatales- de la presente administración carecieron de imaginación para generar las condiciones para favorecer el desarrollo de empleos. Por ello el incremento del flujo migratario de Chiapas, es una peligrosa bomba de tiempo y un problema de seguridad nacional.
A pesar de la expulsión de cientos de miles de chiapanecos del medio rural, el descontento social persiste, si bien está aletargado, este puede prenderse si no se generan condiciones para retener a los jóvenes mediante la generación de condiciones para empleos.
En el medio urbano chiapaneco empiezan aparecer más marcados los cinturones de miseria y en las colonias populares, el descontento social empieza a aumentar. El desempleo, dice la conseja popular, es la madre de todos los males.
La nueva industria de Chiapas, es la migración, reconocen propios y extranos. En la entidad, el salario mínimo que puede aspirar es de 50 pesos diarios, cuando encuentra empleo. En tanto en los Estados Unidos, puede obtener hasta 650 pesos al día, es decir, 13 veces más que aquí.











