Fraude de notario permitió venta de una colonia

Fraude de notario permitió venta de una colonia

Imagínese lector que el terreno por el que pagó miles de pesos durante varios años, y en el que invirtió su salario o hasta se endeudó para construir una casa para su familia, un mal día le surge un dueño que no es usted; y lo peor, ahora deberá volver a pagar por ese predio, pues de no hacerlo perderá su propiedad. Este es el caso real en el que se enfrentan 390 familias en la colonia Sacramento de Jesús ubicada metros antes de la Zona de Tolerancia entre Tuxtla Gutiérrez y Chiapa de Corzo, donde un notario escrituró más de dos hectáreas con unas 390 viviendas, dos escuelas y dos iglesias a favor de un comprador que nunca se apareció en el lugar, y que luego vendió a otro sujeto que ahora quiere revender los lotes a sus dueños originales.

Cuarto Poder recorrió el lugar en donde los colonos denunciaron de manera masiva el fraude del que son víctimas, y que les llevaría a la pérdida de su patrimonio formado por una década de trabajo, pero del que aseguran no permitirán que sean despojados.

La colonia se extiende sobre 12 hectáreas de terrenos que en el año 2009 el propietario inicial llamado Gustavo López Calvo, dividió en 420 lotes y de los que logró vender a 390 propietarios.

En 2013, Efrén Cal y Mayor Gutiérrez se presentó ante los colonos como el notario público número 112 y ofreció sus servicios para escriturar los terrenos a favor de cada propietario. Cobraría nueve mil 500 pesos por cada escritura, cantidad a la que los colonos aportaron en parcialidades y de los cuales existen recibos emitidos por la notaría mencionada. Los afectados aseguran que en total se le habría pagado al notario alrededor de millón y medio de pesos por un proceso fraudulento.

Fue hasta el seis de junio del año 2013 cuando Efrén Cal y Mayor Gutiérrez abandonó los procesos de los habitantes de Sacramento de Jesús y escrituró todo el predio a favor de Ulises Uriel Llaven Gallegos, con lo que en automático las 390 familias quedan sin ser dueños de sus terrenos y las casas que han construido.

Lo anterior derivó en una serie de protestas pacíficas y acciones legales en contra del notario público 112 y Ulises Uriel Llaven Gallegos, que determinaron en más de 35 procesos judiciales. 

Por ello, en el año 2015 Efrén Cal y Mayor Gutiérrez se presentó ante la entonces Procuraduría General de Justicia del estado -hoy Fiscalía General del estado- donde firmó un convenio en el que se comprometía a completar los procesos de escrituración en favor de los colonos de Sacramento de Jesús.

A pesar de lo anterior, ocurrió una nueva traición pues una nueva escritura aparecería en 2014. Este nuevo documento, de la que da fe Jorge Rovelo como notario público 114, señala que Ulises Uriel Llaven Gallegos vendió la propiedad en conflicto a un sujeto de nombre Gerardo Zavaleta Cruz, esto tan sólo cinco meses después de la primera escritura procesada por Efrén Cal y Mayor Gutiérrez.

Los afectados nunca conocieron a Ulises Uriel Llaven Gallegos, pero sí a Gerardo Zavaleta Cruz pues él mismo les ofreció a los colonos cobrarles 80 mil pesos para mantenerse como propietarios de sus lotes y viviendas; es decir, revendería los terrenos a personas que hace diez años lograron comprarlos.

Por todo este asunto de fraude existe un juicio de nulidad de escritura con el expediente 60/2016 en el juzgado civil de Chiapa de Corzo que está a punto de dictarse sentencia. Además, se mantiene un juicio interpuesto por Gustavo López Calvo -el vendedor inicial- en contra de Efrén Cal y Mayor junto a Ulises Uriel Llaven Gallegos por haber escriturado un predio que asegura no haberles vendido y en cuyo proceso de escrituración no reconoce su participación.

Los colonos aseguran contar con sus respectivos contratos de compra-venta, recibos de pago por el proceso de escrituración en la notaría pública número 112, credencial de elector con domicilio en Sacramento de Jesús a la que se le asignó el código postal 29056, y cubrir los pagos por energía con medidores colectivos y agua cruda no potable.

Se trata de un asunto fraudulento en el que Ulises Uriel Llaven Gallegos y Gerardo Zavaleta Cruz compraron una colonia completa de 12 hectáreas de extensión, en las que se han construido unas 400 viviendas, un preescolar y una primaria -ambas con clave escolar- además de dos iglesias -una adventista y la otra católica-; propiedades que los colonos aseguran defender hasta las últimas consecuencias.