Frente frío 49 daría un respiro a onda cálida

Las lluvias serán de mayor intensidad en el norte del estado. Carlos López / CP
Las lluvias serán de mayor intensidad en el norte del estado. Carlos López / CP

Un refrescamiento de las altas temperaturas, lluvias muy fuertes a puntuales intensas acompañadas de descargas eléctricas y posible caída de granizo, se esperan en Chiapas durante este domingo debido al desplazamiento del frente frío núm. 49 y su masa de aire frío sobre el Golfo de México y el sureste mexicano.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) resalta que las precipitaciones en el estado serán en el rango de los 75 a 150 mm, y se generarán sobre todo al norte de la entidad; estas lluvias “podrían originar incremento en los niveles de ríos y arroyos, deslaves e inundaciones en zonas bajas”.

A su vez, se prevé evento de “Norte” sobre las regiones aledañas al Istmo y Golfo de Tehuantepec, y las regiones del norte de la entidad, con rachas de 50 a 60 km/h, los cuales disminuirán hasta el día martes.

Este frente podría ser uno de los últimos de la temporada, la cual inició en septiembre de 2022 y terminará el mes de mayo, fecha para la que se tienen pronosticados el ingreso de 51 sistemas frontales.

Climas contrastantes

En el estado el clima se ha caracterizado por contrastes; por un lado, de acuerdo al mapa regional de lluvia acumulada en marzo de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), tres estaciones han registrado las precipitaciones más importantes a nivel nacional: Chapultenango con 237.9 mm, una cifra que sobrepasa en 127 % el promedio; Salto de Agua con 236.3 mm, con 114.9 % arriba del promedio; y Amatán con 231.3 mm, un 7.7 % arriba del promedio mensual.

Y de acuerdo a la Climatología de Temperatura Máxima, las regiones de Istmo-Costa y Valles Zoques presentan temperaturas máximas diarias igual o mayores a los 40 °C

Se forma “El Niño”

El Centro de Predicciones Climáticas comenzó este 13 de abril la vigilancia del fenómeno de “El Niño” debido a un rápido calentamiento de las aguas del Pacífico ecuatorial, esto implica el desarrollo del fenómeno dentro de los siguientes seis meses.

Los pronósticos resaltan la probabilidad a un 60 % para que este fenómeno evolucione entre mayo y julio, siendo mayor al 90 % con intensidad moderada a fuerte durante el otoño-invierno próximos. En México, debido a este fenómeno, podrán resaltar lluvias, sequía y calor extremo.

Conforme esta fase cálida se vaya desarrollando la interacción océano-atmósfera cambiará, presentándose una reducción en ciclones tropicales y ondas tropicales menos activas, resultando todo esto en una temporada de lluvias irregular.

Periodos húmedos y secos se presentarían entre junio a septiembre, con una canícula más marcada asociada a calor y sequía, y periodos lluvias importantes, con efectos de ciclones tropicales en la cuenca del Pacífico, donde la actividad es mucho mayor con “El Niño”.

Las lluvias abundantes aumentarán hacia el invierno con la llegada de los frentes fríos, los cuales están caracterizados por su aporte de humedad y un ambiente más frío de lo normal.