Frentes fríos generan inestabilidad ambiental

Frentes fríos generan inestabilidad ambiental

José Velásquez Martínez, jefe de la Unidad de Gestión de Riesgos de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), informó que el aumento en el número de frentes fríos ha demostrado una inestabilidad tanto para los incendios forestales como para las tormentas torrenciales que se viven en la entidad chiapaneca.

Velásquez Martínez mencionó que hasta el último reporte del presente mes se tenían contabilizado 68 frentes fríos, un incremento abrupto ya que en años pasados no pasaban de 50 y mucho menos se podrían registrar en meses de junio y julio; hecho que sucedió este año.

Tras la tormenta ocurrida el 15 de julio en Tuxtla Gutiérrez -un fenómeno nunca antes registrado según el cronista José Luis Castro-, en la cual se formó una nube de embudo y tendiente a convertirse en un tornado, “es una muestra del cambio climático que avanza en nuestra entidad”.

“Ya van más de 68 frentes, una cifra muy alta, ahora en junio se registraron dos, cuando en mayo debió de haber finalizado.

Son ciclos raros, vamos a ver como “La Niña” aparentemente trae lluvias torrenciales y huracanes”, mencionó.

Incendios

Respecto al tema del fuego, Velásquez Martínez mencionó que la canícula inició el 12 de julio y finalizará el 12 de agosto, en la que prevalecerá sequía y poca lluvia según datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Con más de 20 años de experiencia y reconocimientos a nivel nacional en la materia, comentó que se espera que las personas que no quemaron en la temporada de estiaje lo hagan durante la canícula.

“Lo que estamos haciendo es apostar a la prevención, desde meses anteriores hemos trabajado con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), para hablar sobre la prevención física, cultura y legal”, añadió.

Dentro de estas actividades se ha trabajado con las brechas cortafuego, señalamientos en carreteras federales y caminos rurales, así como el semáforo municipal de incendios.

“La difusión y calendarización de quemas, es un tema que ya se le comunicó a Sader basado en toda la experiencia con la que contamos, basados en la NOM-015-SEMARNAT-SAGARPA”, explicó.

Hasta el 14 de julio, la Conanp registró 149 incendios con una superficie afectada de siete mil 680 hectáreas dentro de Áreas Naturales Protegidas (ANP), es decir, se ha tenido una reducción del 50 por ciento en las hectáreas afectadas en comparación con el año pasado, ya que en 2019 se contabilizaron 166 incendios y más de 15 mil hectáreas afectadas.

En 2020, las áreas con mayor superficie afectada fueron la Reserva de la Biósfera “La Sepultura” con 59 incendios y tres mil 110 hectáreas de daño; seguido de “La Encrucijada” con 35 de dos mil 101 hectáreas; y “Frailescana” con 35 y 1998.48 hectáreas.

Además, se han realizado 326 kilómetros de mantenimiento; 1.15 km de líneas negras; 231 pláticas; 18 eventos culturales; cuatro mil 273 recorridos terrestres; y 724 personas capacitadas, así como la utilización de tres equipos aéreos

El especialista mencionó que “no provocar incendios nos ayudará contra la pandemia, ya que su función de proporcionar mejor calidad de aire nos ayudará a tener un aire más limpio”.

“Esto es porque se comprime, cuando hay incendios se compacta más el aire y sí afecta. Hay que seguir reforestando. La naturaleza es sabía, nosotros lo podemos percibir, pero es complicado que la gente tome credibilidad. Además, con la pandemia se ha visto fauna que transita libremente, por ejemplo, en el Cañón del Sumidero nos tocó ver un venado y otras especies”, finalizó.