"Isaín Mandujano * CP. Del muro en la frontera norte a la línea imaginaria en la frontera sur, hay una gran brecha que separa a México de ambas naciones. Con Estados Unidos es la desconfianza migratoria y con Guatemala la buena fe y la vulnerabilidad.
En los más de 572 kilómetros de frontera entre México y Guatemala no hay muro que divida a ambos países, lo que sí hay es una frágil delimitación del territorio marcado -además de los dos ríos: el Usumacinta y Suchiate-, por 107 monumentos internacionales principales y mil 285 monumentos intermedios, en total mil 392 mojones de concreto.
A lo largo de la frontera de México y Guatemala existen ocho cruces formales por donde transitan personas, vehículos particulares y transportes de cargas con mercancías y productos de forma legal, pero a la par se sabe que existe un sinnúmero de cruces informales de personas y productos que cruzan la frontera de forma ilegal.
Un informe sobre la línea divisoria internacional de la Sección Mexicana de la Comisión Internacional de Límites y Aguas entre México y Guatemala (CILA), senala cada uno de los cruces formales, siete de ellos en territorio chiapaneco y uno más en territorio tabasqueno.
En un intento por entrevistar a Carlos Mario Santibánez Mata, comisionado mexicano del CILA ubicado en esta ciudad, éste se rehusó una vez más a dar entrevistas, pues nunca lo ha hecho en los 16 anos que lleva en el cargo desde 1990.
Pero el informe senala que de los cruces formales, tres de ellos se encuentra sobre el río Suchiate, dos que se encuentran entre las localidades Ciudad Hidalgo, del lado mexicano y la ciudad Tecún Umán, del lado guatemalteco. Entre ambas ciudades se encuentran los dos puentes el primero es el llamado ""Doctor Rodolfo Robles"" y el segundo ""Ingeniero Luis Cabrera"".
Cerca de ahí, a pocos kilómetros se encuentra el tercer paso fronterizo formal, en el poblado de Talismán en el lado mexicano que sobre el Puente Talismán se comunica con el poblado El Carmen del lado guatemalteco.
Otro cuarto paso fronterizo se encuentran en Ciudad Cuauhtémoc del lado mexicano y La Mesilla del lado guatemalteco; cerca de éste se encuentra el quinto cruce ubicado en la comunidad ""Carmen Xhan"" del lado mexicano y ""Gracias a Dios"" del lado guatemalteco.
En Ciudad Cuauhtémoc se encuentran autoridades hacendarias, migratorias, sanitarias y otras coadyuvantes, establecidas tanto en México como en Guatemala: ""Se estima que el tránsito entre ambos países en lo que al peatonal migratorio respecta, es fluido y permanente, en tanto que el mecanizado es menos frecuente, no obstante que dentro del mismo se contempla el transporte desde unidades automotrices tipo turismo, hasta unidades de alto tonelaje.""
El sexto cruce formal se encuentra en la comunidad Nuevo Orizaba del lado mexicano que comunica con la comunidad ""Ingenieros"" del lado guatemalteco; el séptimo cruce se encuentra en Frontera Corozal del lado mexicano que da a la comunidad ""Bethel"" del lado guatemalteco.
Estos dos puntos se localizan sobre la carretera fronteriza del sur, que rodea a toda la zona de Marqués de Comillas y la Selva Lacandona. En el de Frontera Corozal se calcula que cruzan de 20 a 120 personas diarias, dependiendo de la época del ano. En Nuevo Orizaba se estima que cruzan entre 20 a 30 vehículos diarios.
El octavo punto de cruce formal entre México y Guatemala, es el único de los ocho que no pasa por Chiapas, se ubica en el estado mexicano de Tabasco, justo en la comunidad ""Suenos de Oro"" municipio de Tenosique con la comunidad ""El Ceibo"" del departamento guatemalteco de El Petén.
En este último paso existen destacamentos militares de ambos países. El de México se encuentra a 5.5 kilómetros del cruce fronterizo y el de Guatemala se encuentra a 2.4 kilómetros del cruce vehicular.
Según datos del CILA México-Guatemala, el tránsito entre ambos países en este cruce se estima de cinco a ocho vehículos diarios aunque llegan al cruce de 30 a 40 vehículos diarios, número que se incrementa los fines de semana. Asimismo, explica el CILA que cruzan una gran cantidad de personas para adquirir los productos que ahí se venden, número que también se incrementa considerablemente los fines de semana.
El documento del CILA precisa que la Frontera Internacional Terrestre entre México y Guatemala tiene una extensión total de 572 kilómetros, correspondiéndole a la Sección Mexicana de la Comisión conservar libre de obstáculos y vegetación 284 kilómetros y a la Sección Guatemalteca 288 kilómetros.
Refiere el CILA que los trabajos de conservación de la brecha fronteriza consisten en la eliminación de la vegetación y obstáculos en 10 metros de ancho, cinco metros a cada lado de la Línea Divisoria Internacional Terrestre marcada por los monolitos de concreto, ""con la finalidad de que la frontera sea claramente visible tanto por tierra como por aire, de tal manera que no pueda argumentarse el cruce involuntario de un país a otro por desconocimiento de su ubicación física"".
Se explica que la Sección Mexicana de la Comisión lleva a cabo los trabajos anuales de conservación de la brecha fronteriza, ""con trabajadores eventuales contratados bajo el régimen de lista de raya que efectúan sus labores mediante la utilización de machetes, hachas y motosierras manuales, ya que la escarpada topografía en la mayor parte de nuestra frontera, así como los bosques y selvas de la zona, impide el empleo de maquinaria pesada o métodos químicos"".
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