Fuerza Aérea, ejemplo de lealtad en mujeres y hombres

Fuerza Aérea, ejemplo de lealtad en mujeres y hombres

La Fuerza Aérea Mexicana, una corporación que depende de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) tiene dentro de sus principios el cuidado del espacio aéreo y la soberanía de México a través de la formación de profesionales que llevan consigo lemas como la lealtad, el honor y el valor.

Para el personal, estar dentro de esta corporación implica no sólo un orgullo en lo individual, también una responsabilidad social.

Hombres y mujeres se mueven a diario dentro de la Base Aérea que se ubica en la capital de Chiapas; todos trabajan con disciplina en las funciones en las que se han especializado.

Por ejemplo, Ricardo Contreras Alarcón hoy forma parte del Escuadrón Aéreo 202 en Tuxtla Gutiérrez, pero desde el 2014 pasó sus evaluaciones dentro de la Escuela Militar de Aviación.

Su formación académica la recibió en Guadalajara, Jalisco, y después de graduarse fue transferido a Chiapas.

Relató que desde la escuela, que implica un aprendizaje de cuatro años, los elementos se encuentran en calidad de internos (sólo fines de semanas libres) para desarrollar de mejor forma las habilidades como pilotos, militares y también licenciados en Administración Militar.

Además de cuidar la soberanía nacional, quienes forman parte del Ejército tienen la responsabilidad de cuidar la seguridad interior y también ayudar a la población cuando ocurren eventualidades sociales o naturales.

Después de estar varios años en constante formación profesional, Contreras Alarcón alcanzó el grado de subteniente de Fuerza Aérea Piloto Aviador, sin embargo, hace unas semanas asistió a su examen de promoción y el 1 de septiembre ascenderá al grado de teniente.

Este esfuerzo le ha implicado el reconocimiento de su familia, pero también eleva la responsabilidad que tiene al cuidar del espacio aéreo mexicano.

Gracias al adiestramiento que reciben de forma permanente, hasta el momento ha desarrollado las misiones sin ningún problema.

Trabajo

El piloto aviador relató para Cuarto Poder que previo a que tomen los vehículos aéreos, son informados de las acciones que realizarán, para ello se hacen las preparaciones del vuelo, cálculos, rutas y hasta las maniobras que se harán.

La meta que tiene a mediano plazo, detalla, es continuar su preparación para realizar vuelos distintos a los que hace en estos momentos en una aeronave Beechcraft T-6 Texan, que sirve para el adiestramiento y para las misiones de interceptación.

Para él, formar parte de esta corporación tan importante en nuestro país es motivo de orgullo y de muchas satisfacciones; de hecho, comenta que es una excelente opción para los jóvenes que tienen el interés de formar parte del Ejército en algunas de las especialidades que ofrece.

Aunque siempre hay peligro al volar, debido a que sus actividades las realiza en una maquina que puede fallar, remarcó que la preparación diaria hace la diferencia para superar cualquier emergencia; además siempre está la disposición de afrontar los riesgos.

Equidad

La Fuerza Aérea Mexicana es una institución que también destaca por la formación de mujeres ejemplares, las cuales pueden alcanzar diferentes jerarquías, siempre y cuando continúen con su formación profesional.

Aunque no se trata de un tema nuevo, considerando que desde 1938 se fundó la Escuela Militar de Enfermeras, ahora se puede observar con mayor interés a este sector de la población que comienza a colocarse en los puestos que implican la toma de decisiones.

Igualdad

La sargento segundo de Fuerza Aérea Abastecimiento de Material Aéreo, Nereida de la Cruz Martínez, recuerda que ella fue dada de alta en Merida, Yucatán, y posteriormente fue enviada al Estado de México.

En Tuxtla Gutiérrez tiene dentro de su responsabilidad la adquisición, el almacenamiento y la distribución del material que sirve para los requerimientos que tenga cada aeronave.

Destacó que desde las Fuerzas Armadas se ha impulsado una formación que no distingue género; cualquier persona, siempre que se lo proponga, puede prepararse en la especialidad que desee.

Todos los interesados pueden concursar en las promociones que tiene la corporación, debido a que la igualdad de oportunidades no distingue a los hombres y mujeres.

De la Cruz Martínez enfatizó que estar en esta institución ha sido de mucho beneficio personal y profesional, debido a que ahora existe la posibilidad de que las mujeres ocupen espacios que antes parecían imposibles.

Crecer, más allá del género, depende de cada persona y de las aspiraciones individuales.

Aseguró que sus compañeros están familiarizados con el papel que juegan las mujeres dentro del Ejército; no hay distinción, tampoco discriminación o tratos preferenciales.

Las actividades que se realizan están apegadas a las especialidades que tiene cada uno.

La sargento segundo recordó que sus inicios fueron como una soldado dentro del Ejército y con casi cuatro años de servicio ha logrado ascensos significativos. Los límites, enfatizó, los pone uno mismo.

Con el ejemplo de su padre, de formación militar, la sargento describió que en su familia sólo hay satisfacción de ver cómo va creciendo en sus actividades.

Ella es un ejemplo de que la igualdad de género se presenta en las actividades vinculadas con la logística u operaciones dentro de la corporación.

Con la preparación debida, mujeres y hombres pueden alcanzar cargos de generales, jefes u oficiales.

Oportunidades

El contexto muestra que en el 2007 se tuvo otro avance importante dentro de la Sedena, debido a que las mujeres contaron con la posibilidad de ingresar a la Escuela Superior de Guerra, al Heroico Colegio Militar, al Colegio del Aire en las Escuelas Militares de Aviación y Especialistas de la Fuerza Aérea, así como la Escuela Militar de Ingenieros, la Escuela Militar de Transmisiones y Clase de Transmisiones.

En la línea de reconocimiento aparece Cecilia Gabriela Sosa Ríos, quien se desempeña como policía militar.

Con más de dos años de formar parte de la corporación, describe que cumplió su objetivo central: estar dentro de una institución que es admirada y respetada por la población.

La meta que tiene proyectada -además se servir a su país- es acudir a una Escuela de Policía Militar para aumentar su nivel de preparación. Dentro de sus obligaciones aparece la de brindar seguridad en el campo.

Participar en los desfiles, donde los niños y adultos muestra su admiración por los uniformados, lo cual es un gesto que muestra identidad, confianza y admiración.

Aunque su familia no pensó que ingresaría a la Fuerza Aérea, hoy se sienten orgullosos de saber la responsabilidad que tiene con su país.

Aviación

Juan Eduardo García Zaragoza es otro ejemplo de lealtad y honor. Hoy se desempeña como teniente de Fuerza Aérea Piloto Aviador. Su preparación también se remonta al 2014.

Desde pequeño tuvo admiración por el Ejército y gusto por la aviación. En la escuela, comenta, se realizan adiestramientos en tres diferentes aviones; al llegar al Escuadrón Aéreo 202 tuvo un curso adicional para pilotear los Beechcraft T-6 Texan.

Su responsabilidad también es dar seguridad aérea en la parte sureste de México.

Ser un piloto de las Fuerzas Armadas, señala, es una gran responsabilidad de servicio a la patria. La siguiente meta que tiene es continuar con su preparación profesional.

García Zaragoza también es motivo de orgullo para su familia, en sus hombros y manos lleva la obligación de estar pendiente a cualquier llamado que se requiera para las misiones especiales.

Una de las anécdotas más significativas que recuerda, fue la primera vez, en Jalisco, que logró pilotear una nave sin la presencia de un instructor.

Con estos ejemplos se puede entender la consolidación que tiene la Sedena con la igualdad y la equidad de género en la parte interna.

En el ciclo escolar 2017-2021 se realizaron cambios para que los varones también pudieran ingresar a la ahora llamada Escuela Militar de Enfermería.

Nuestro país cuenta con un Ejército y con Fuerzas Armadas que están integradas por hombres y mujeres disciplinados, preparados para defender la soberanía nacional en todo momento.