Al son de la música de marimba y enfundados en los trajes de ceremonia, integrantes de la Fuerza Aérea Mexicana, autoridades militares y personal de tropa celebraron este 10 de febrero el 107 aniversario de esta institución, que tiene como función principal, cuidar la soberanía aérea nacional, sin embargo, también participan en otras actividades para salvaguardar el bien social.
Marco Antonio Zaragoza Vázquez, comandante de la Región Aérea del Sureste, explicó que esta corporación lleva a cabo operaciones de reconocimiento, vigilancia, erradicación de plantíos de enervantes por aspersión, auxilio a la población civil, liquidación de incendios, transporte de tropas y vuelos internacionales de ayuda humanitaria.
Los hombres y mujeres de esta institución honran el legado de honor, valor y lealtad. Los múltiples hechos, mencionó, son ejemplo de valentía de las personas que antecedieron en la corporación; como un sólo ejemplo de los acontecimientos históricos, se recordó el bombardeo del 14 de abril de 1914 del avión “Sonora”, que era tripulado por el capitán Gustavo Salinas Camiña, del Ejército del Noroeste, contra el buque del Ejército Federal “Guerrero” en Topolobampo.
Ejemplos de formación
Yinna Esmeralda Cáceres Camacho es ahora subteniente de la Fuerza Aérea Controlador de Vuelos; ella ingresó a la corporación el 1 de septiembre de 2016. La disciplina y la manera en que apoyan a la población fueron los motivos para formar parte de la institución.
Hoy tiene la responsabilidad de fungir como “los ojos” de los pilotos en el aire; en Tuxtla Gutiérrez, con el uso de la torre de control, cuida la separación de las naves y coordina todas las actividades aéreas que se hacen en las instalaciones.
Un día para la corporación
El 10 de febrero de 1944, en medio de la lucha de la democracia y de los gobiernos totalitarios, se reconoció a la Fuerza Aérea Mexicana como una institución armada. La historia muestra, dijo el comandante de la Región Aérea del Sureste, es que el último sobreviviente de los pilotos que participaron en las operaciones áreas, que realizó la unidad durante la campaña de liberación de las Filipinas, el coronel de Fuerza Aérea Piloto Aviador, Carlos Garduño Núñez, perdió la vida en días recientes.
La responsabilidad en el aire
Erick Ricardo Contreras Alarcón desde los ocho años soñaba con formar parte de la Fuerza Aérea Mexicana; hoy es piloto aviador y dentro de sus responsabilidades está cumplir las actividades de adiestramiento pero, también, cuidar el espacio aéreo de los enemigos externos.
Se ha convertido en teniente de la Fuerza Área y describe que desde 2014 comenzó su formación militar. Un piloto, explicó, es sometido a un examen médico cada que sube a un avión por tres razones: cuidar la seguridad interna, del vehículo aéreo y para no causar daños a terceros.
La celebración de los 107 años de la creación de la corporación, remarcó, representa un orgullo y recuerda la obligación que tienen las tropas para cuidar a toda una nación. “Para mi familia es un gusto que pertenezcamos, ellos, junto conmigo, a este tipo de instituciones”.
De manera personal llevó a cabo un curso de simulador del avión que vuela, que es un Beechcraft T-6; este conocimiento le permite otorgar adiestramiento a los nuevos pilotos, para que tengan sus capacidades al 100 % y para que manejen situaciones que en vuelos reales sería peligroso practicar.
La Fuerza Aérea Mexicana también apoya en el despliegue de radares, plataformas aéreas, centros de control de las naves, con esto se cuida el espacio aéreo nacional. Una vez al año se les distingue como una corporación que cuenta con los recursos necesarios para cumplir la misión más importante: cuidar al país.












