Funcionarios: manos quietas

"Conforme se acerca el último ano de gobierno de la presente administración y el inicio formal de la campana electoral de 2006, es preciso ir afinando los mecanismos de control para evitar que funcionarios públicos caigan en la tentación de hacer uso de sus cargos en beneficio propio o incurran en desvío de recursos públicos con propósitos electorales o partidistas.

Ayer, el presidente Vicente Fox advirtió que en su gobierno no se dará el llamado ""ano de Hidalgo"", y que habrá castigo para quien intente servirse del erario.

En materia electoral, hablaron de manera simultánea la Procuraduría General de la República que presentó el ABC de los Servidores Públicos en Relación con las Elecciones, la secretaria de Desarrollo Social, Josefina Vázquez Mota quien pidió al IFE control al uso electoral de despensas y víveres en desastres y la fiscal especial para la Atención de Delitos Electorales, María de los Ángeles Fromow que hizo el anuncio del incremento de averiguaciones previas por delitos electorales. Es bueno que las instancias correspondientes estén al tanto de los problemas que suelen sucederse durante el sexto ano de gobierno, que en ocasiones anteriores ha servido de pretexto para que el descontrol y los excesos presupuestales estén a la orden del día. El país no puede tolerar desvíos de recursos ocasionados por funcionarios inescrupulosos. Mucho menos cuando los recursos son apenas suficientes para hacer frente a las necesidades de cada área de la administración pública. Que el problema esté diagnosticado es un avance; el siguiente paso importante será que, en efecto, los enérgicos discursos se reflejen en los hechos y tengamos un fin de gobierno terso, sin saber de casos de corrupción o de apoyos electorales con dinero de la ciudadanía.

La consolidación de nuestra democracia pasa por la maduración del comportamiento que observemos durante los momentos de transición gubernamental. En especial, en el caso de los comicios federales, el momento es vital, porque de unos anos a la fecha la relación entre el voto y el dinero invertido en campanas se ha incrementado de manera excesiva, de tal manera que las ideas y proyectos de nación quedan supeditados a las campanas de mercadeo, que cuestan mucho y que, como hemos podido observar, a veces los candidatos y partidos recurren a ilegalidades para obtenerlos.

El ano próximo será un buen termómetro para validar el grado de maduración política de la sociedad. Los ciudadanos esperan que no halla saqueo de recursos, y que los partidos políticos estén a la altura de lo que se espera de ellos, en una contienda seria, plena de ideas y no de trampas, marrullerías o corrupción.

Ojalá, la tendencia percibida por la fiscal Fromow, de que conforme se acerca el inicio formal de las campanas electorales a la Presidencia de la República se van suscitando más delitos electorales en el país, no se confirme. Y en cambio podamos hablar de que los comicios del próximo 2 de julio puedan ser unos sin manchas ni grandes delitos que castigar.

Desde la vértice del poder político en México, hasta las instancias creadas para vigilar el uso y transparencia de la administración pública deben actuar con atingencia y transparencia. El país no está para dar pasos atrás en materia de legalidad.

Ningún funcionario público debe estar involucrado en actos contrarios a lo que se supone debe ser la buena marcha del gobierno. Es tiempo de dar buen ejemplo a México y al mundo, de que somos capaces de gobernarnos con rectitud y honestidad, sobre todo en los momentos que pudieran ser de mayor tensión política y social. (El Universal).

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