Lulú Barrera, fundadora de la asociación civil Luchadoras, mencionó que los servidores públicos que compartan packs y nudes por medio de aplicaciones como WhatsApp, Telegram o internet deben ser investigados y cesados de su puesto.
Hace un año el Congreso del Estado aprobó la reforma al artículo 342 del Código Penal del Estado para incluir delitos contra la intimidad.
Entre sus agravantes se encuentra la condena de hasta seis años de cárcel para aquellas personas que publiquen, compartan, soliciten y/o distribuyan contenido íntimo, conocido como packs y nudes, sin consentimiento y autorización.
En el marco de su participación en el Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez con su informe “La violencia en línea contra las mujeres”, Barrera fue enfática en señalar que el compartir pornografía se agrava al tratarse de un funcionario público y que incluso debe de haber sanciones como el cese definitivo de sus funciones.
“En el caso de funcionarios públicos (que comparten pornografía) que también existan sanciones, como el cese de sus funciones, porque un funcionario público tiene una responsabilidad de velar y contribuir al bienestar social, y si por el contrario se vuelve perpetrador, es sumamente grave”, indicó.
De igual forma se refirió a líderes de opinión o influencers que tienen esta práctica, que se ha normalizado y que incluso es motivo de risa o de burla.
“El grado de influencia que tienen personas con poder, poder político o poder de imagen, es muy importante y tiene el potencial de llegar a muchísimas personas y generar aspectos mucho más devastadores, que la viralización sea más grave; entonces sí es muy importante que personas influencers estén comprometidas con el tema, que pongan un mensaje de parar a la violencia”, refirió.
Lulú Barrera agregó que el compartir pornografía es debido a que existe una creencia de que los hombres pueden disponer del cuerpo de una mujer como objeto, lo que redunda en inflar los mercados de extracción y comercialización de imágenes y que genera redes de explotación sexual graves.
La activista mencionó que es gracias al movimiento feminista que ahora se comprende que este tipo de acciones no son correctas, porque se critica que no es normal que al enviar imágenes de mujeres desnudas genere comportamientos ruines.
Finalmente, hizo un llamado a desactivar este mecanismo de envío de imágenes y videos de mujeres a los amigos y conocidos, pues probablemente dicho material pornográfico sea incluso sin consentimiento de la involucrada.












