El presidente de las Bodegas Moro y de la Fundación Emilio Moro, con sede en España, José Moro, visitó este martes un proyecto que financia, relacionado con la purificación del agua en la Escuela Primaria Josefa Ortiz de Domínguez.
En entrevista, explicó que este es por ahora el único proyecto que financia en México, con una aportación de alrededor de 900 mil pesos para formación de los niños en temas pedagógicos.
Precisó que el proyecto consiste en la construcción de un kiosco para captar y purificar agua de lluvia para que la consuman los alumnos, con la finalidad de “fomentarles el hábito de tomar agua sana y que dejen de consumir bebidas gaseosas que producen enfermedades que derivan en diabetes y obesidad”.
“Lo que buscamos es fomentar el consumo de agua segura y saludable”, remarcó Moro, quien aseveró que además de purificar el agua “hay una parte pedagógica para mentalizar a los niños y padres de familia de que beber agua saludable forma parte de los hábitos de vida saludables a los que tenemos que aspirar”.
Señaló que el proyecto se lleva a cabo a través de la Fundación Cántaro Azul, con sede en San Cristóbal.
Comentó que Bodegas Moro, que produce vinos, tiene intereses comerciales en México porque aquí “se está aceptando muy bien nuestros vinos y desde ese punto de vista buscamos apoyar proyectos en países en los que podemos aportar algo de lo que conseguimos; es una manera de dar a la sociedad, a México en este caso, lo que en parte México nos está dando”.
Abundó: “nosotros estamos vendiendo bastante vino en México, lo que nos genera beneficios y parte de éstos queremos que reporte en la sociedad mexicana y por eso dio la casualidad de que después de investigar con varias asociaciones y fundaciones que se dedican a temas relacionados con el agua llegamos a la conclusión de que la que cumplía todos los requisitos bajo nuestras perspectivas es Cántaro Azul y por esos le apoyamos”.
Expuso que la fundación que preside “forma parte de la filosofía de nuestra bodega basada en cuatro pilares fundamentales: somos una bodega tradicional, innovadora y que aplicamos la responsabilidad social como elemento importante; responsabilidad social desde el punto de vista humanitario, en este caso a través de la fundación, que trabaja bajo el eslogan de ‘el vino ayuda al agua’”.
Sostuvo que la fundación “financia proyectos en el tercer mundo con motivos relacionados con el agua como en este caso para ayudar a cambiar los hábitos para que llegue a consumirse por los más necesitados y establecer la cultura del agua”.
Expresó en los últimos tres años, la fundación ha destinado a proyectos relacionados con el agua en América Latina, alrededor de 300 mil euros en proyectos relacionados con el agua.











