Usuarios de una funeraria privada de Villaflores piden una mayor regulación en el servicio que éstas prestan, toda vez que algunas no están cumpliendo con lo que en un principio ofrecen a los deudos, aunque sí cobran precios elevados por ello.
Julio César Cruz Mayorga, deudo afectado y quien se pregunta quién regula a las funerarias, denunció a la Funeraria Calas del municipio de Villaflores, propiedad de Adelaida del Socorro Estrada Estrada, quienes le prestaron el servicio funerario, ya que falleció recientemente su progenitor pero el servicio resultó deficiente y caro.
Cruz Mayorga presume que lo recibido fue de muy mala calidad, hubo retrasos en el traslado del aeropuerto a la cabecera municipal de Villaflores, además de fallas en la comunicación entre el personal de esta funeraria, toda vez que el cadáver de su padre estaba siendo llevado a Tuxtla Gutiérrez y no a Villaflores, que fue como se convino.
Durante las horas del velatorio señaló que también se dio un servicio pésimo, ya que no había agua en los sanitarios, entre otras deficiencias, además de que no había quién atendiera a los familiares de los deudos, y dejaron cerrado todo, aun cuando antes se habían pagado 25 mil 800 pesos.
Por eso, y aun cuando esta situación fue denunciada en Funeraria Calas de Tuxtla Gutierrez, “la administradora fue tajante en decir que ya no tenían ninguna relación con la funeraria de Villaflores, ya que desde el fallecimiento de los dos hermanos Calas, cada sucursal opera de manera independiente”.











