Entre tres y cuatro servicios funerarios diarios se atienden cada 24 horas en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, aunque durante el pico más alto de la pandemia, durante el año 2020, se atendieron hasta 10 servicios.
Los negocios del giro no se encuentran agrupados en alguna asociación o agrupación, sin embargo, algunos de ellos mantienen comunicación constante.
Algunos empresarios del ramo han sido entrevistados sobre la situación en medio de la pandemia y el tratamiento que deben de dar a los cuerpos de las personas que fallecieron a consecuencia del coronavirus.
Comentaron que no existió un curso o protocolo formal que se les haya instruido, sin embargo, por interés propio, un grupo de ellos organizó un curso en el que se capacitaron para atender a los fallecidos.
Explicaron que hay una coordinación cuando las personas fallecen en las clínicas establecidas, como en el caso del Hospital General de Zona Número 2, la clínica covid Poliforum y el espacio temporal establecido en la clínica 25.
El tratamiento en casos de personas que fallecen en el interior de sus hogares es altamente cuidadoso, y para ello se cuenta con equipo especial, con botas de hule, ropa desechable, guantes y líquido desinfectante.
Carlos “N” nos compartió que en algunos casos los cuerpos de las personas fallecidas deben esperar en resguardo hasta cerca de 24 horas para ser cremados.
En cuanto a los costos de un servicio, éstos son variables, pero incluso han llegado a reducirse, pues el tiempo de velación permitido para las familias es de tan sólo cuatro horas y de ahí el cuerpo debe ser llevado a enterrar o incinerar, de acuerdo con la decisión de los familiares.
Las funerarias han debido compartir el trabajo con otras empresas, pues en algunas ocasiones les ha sido imposible lograr dar atención a todas las peticiones de servicios, a los que se suman las personas que perecen por enfermedades ajenas a la pandemia, como accidentes, padecimientos crónicos o de manera repentina.
Algunas de las empresas incluso han logrado establecer sucursales a lo largo del último año.
En este mismo sentido, Carlos “N” comenta que aún existe incredulidad en algunas personas sobre la peligrosidad de los contagios y sus consecuencias, a pesar de que tienen familiares que fallecieron a consecuencia del covid-19, por lo que ellos deben cuidar su salud.












