Bajo el contexto de la tercera ola de contagios de coronavirus, funerarias de la capital chiapaneca han registrado un ligero aumento en sus servicios. Si bien no es algo pronunciado como al inicio de la pandemia, sí es notorio el aumento de solicitudes en el mes pasado mes; siendo que de cada 10, unas cuatro son a causa de covid.
La encargada de una funeraria al sur-oriente de la capital, comentó que sí han notado un incremento en la tercera ola de contagios, pero menor a cuando inició la emergencia sanitaria. “Es un poquito más notorio o mucho más evidente porque pudimos observar que en la segunda ola habían disminuido los contagios y no habían tantos muertos”.
Sin ser experta en salud, pero tal como lo han indicado los especialistas, dijo que es claro que entre más aumenten los contagios la estadística de defunciones por covid seguirá incrementando, tomando en cuenta que la tercera ola todavía está en proceso y ya hay un aumento en los fallecimientos, situación que es notable en los crematorios.
Aseguró que al haber únicamente tres crematorios en la ciudad, algunos días las personas tienen que esperar su turno por el servicio, “porque otra vez es mayor la cifra en los fallecimientos; entonces sí es verdad, ahorita está atacando a un segmento de la población de no sólo los más grandes sino a las personas más jóvenes”.
En este contexto, mencionó que desde el inicio de la pandemia se vieron en la necesidad de modificar sus tarifas. En su caso, aunque suene lógico que aumentarían, fue lo contrario, ya que las tuvieron que bajar para que de una u otra forma pudieran apoyar a la población que perdió a un familiar.
Agregó que actualmente el servicio de cremación está en 11 mil pesos, “lo bajamos a ese precio, estaba más caro, pero es para apoyar, por así decirlo; estamos conscientes de lo que representa esta enfermedad, de lo que ha afectado la pandemia a la economía”.
Hay que recordar que existe una “Guía de Manejo de Cadáveres por Covid-19” en México, dada a conocer por la Secretaría de Salud, la cual estipula una serie de medidas para el manejo, traslado y disposición final, así como un ritual fúnebre de no más de cuatro horas, con féretro cerrado y menos de 20 personas presentes.
Estas indicaciones son seguidas por las funerarias. Para tal efecto cuentan con un equipo de traslado que entra al hospital para extraer el cuerpo, con todas las medidas necesarias de protección y una vez que el personal médico haya realizado el proceso correspondiente.
Por todo esto, el año pasado las autoridades de Salud capacitaron a los trabajadores de funerarias en el manejo que deben dar a los cuerpos, es decir, cómo colocarlo en la bolsa mortaja (desinfectada), en el féretro y sellarlo de forma hermética, prohibiendo procesos como embalsamamiento o abrir el ataúd para colocar prendas de ropa u objetos.












