El italiano Carlo Galli negó que haya sustraído a su hija de cuatro años, como denunció la madre Rebeca Díaz Páez, quien interpuso una denuncia por ese delito.
“En ningún momento sustraje a mi hija sin autorización de su madre debido a que existe un juicio de orden familiar de guarda y custodia y que la estancia (de la niña) en Chiapas se encontraba de forma legal, ya que se encuentra dentro del período de convivencia padre e hija, de lo cual la madre fue debidamente notificada”, agregó en un documento leído por Feliciano Hernández López, uno de sus abogados.
Rebeca Díaz Páez, quien radica en Puebla con su hija de cuatro años de edad, informó la semana pasada que el 26 de enero de este año, el juez Primero de lo civil, Guillermo Ramos Pérez, “otorgó de manera provisional el derecho de convivencia a Carlo Galli”, padre de la niña, por lo que “quedó estipulado que los días 25, 26 y 27 de agosto del año en curso conviviría con mi hija (en Puebla), debiendo entregarla el lunes 27 después de recogerla de su centro de estudios”.
Añadió que al ir el lunes a buscar a su hija a la escuela, le informaron que no se presentó a clases, por lo que llamó a Galli para comunicarse con él y con la menor, pero no contestó las llamadas y sólo mandó un mensaje diciéndole que se comunicara con su abogado.
Señaló que el 27 de agosto se le informó que su hija estaba en San Cristóbal de Las Casas, donde vive el padre, quien “la sacó del estado de Puebla, donde vivimos mi menor hija y yo desde hace tres años. De esta forma el padre de mi hija la sustrajo sin notificarme, sin autorización judicial y sin mi consentimiento”.
Luego de insistir en que Galli no sustrajo a la niña y por lo tanto no ha cometido ningún delito, el abogado reiteró que el padre de la menor deposita a la madre cuatro mil pesos mensuales de pensión, además de que le proporcionó un vehículo para que sea transportada en Puebla y puso a su nombre una propiedad que tiene en San Cristóbal.
Sostuvo que lo que le ha pedido a la madre es que la niña pase su cumpleaños, “como es su deseo”, en San Cristóbal.
Afirmó que Galli propuso el lunes a la madre de la pequeña la firma de un convenio mediante el cual incrementaría de cuatro mil a seis mil pesos el monto de la pensión, “pero ella quiere 10 mil pesos al mes”.











