Gana joven tsotsil premio de literaturas indígenas

Victoria tiene 30 años y es maestra bilingüe en una escuela ubicada en el municipio de Chenalhó. Elio Henríquez / CP
Victoria tiene 30 años y es maestra bilingüe en una escuela ubicada en el municipio de Chenalhó. Elio Henríquez / CP

La triunfadora del Premio de Literaturas Indígenas de América (PLIA), María Victoria Díaz, afirmó que obtener el galardón “significa ganarle un peso más a la lengua tsotsil y que nos sintamos orgullosos como pueblos originarios, que no nos avergoncemos de ser indígenas como le llama la mente occidental”.

Agregó: “Significa no sentir vergüenza de nuestro origen y demostrar que podemos lograr hacer narrativa en español y en tsostil. Ahora se está publicando mucha obra indígena porque es nuestro interés como pueblos originarios que queremos levantar la voz a través de nuestros escritos. Si no podemos hacerlo de manera verbal que sea escrita”.

Originaria de la comunidad de La Candelaria, municipio de San Cristóbal, donde habla la lengua tsotsil con la variante chamula, Díaz ganó el PLIA con “Sokem Viniketik” (Hombres absurdos), integrado por seis cuentos, en los que “abordo temas como la violencia, la ausencia, la rebeldía, el machismo y cómo somos tratadas las mujeres por los hombres”.

En entrevista manifestó que “el título tiene historia porque el libro trata sobre lo absurdo y me guié en la parte filosófica de ‘El mito de Sísifo’, de Albert Camus y la obra de Frank Kafka, ‘La Metamorfosis’ y ‘El Castillo’. En eso me fui basando”.

Manifestó que “es una denuncia lo que estoy haciendo, de cómo los hombres tratan a las mujeres o cómo las conciben cuando crecen. Siento que no se ha plasmado en las letras indígenas. Es un tema muy delicado porque es un hombre que se aprovecha de todas las mujeres que todavía no han tenido intimidad. Es algo muy fuerte. Sabemos que en la sociedad existen hombres así. Quise escribir como vive y sufre eso una mujer tsotsil, aunque no enfocado sólo al entorno indígena; una parte sí”.

Obras

Vestida con su ropa tradicional, contó que es el primer concurso en el que participa y “Sokem Viniketik” es su primera obra sola, ya que tiene otros cuentos, pero han sido publicados en antologías. 

Dijo que en el cuento sobre la ausencia, uno de los seis con los que ganó, influyó la muerte de su padre, Carlos Díaz, quien era maestro, ocurrida hace cinco años, “porque vi cambios, la reacción de mi mamá, Manuela Ruiz, y cómo ocupa un papel importante el padre y cuando desaparece pareciera que falta un soporte”.

Victoria tiene 30 años y es maestra bilingüe en una escuela ubicada en el municipio de Chenalhó; empezó a leer hace unos seis años. “Antes no podía hacerlo, me quedaba dormida. Ahora que me gusta leer no me alcanza el tiempo”. Por último, adelantó que está escribiendo una novela que ya está avanzada.