José Antonio Jiménez Trujillo, coordinador local del Proyecto Biodiversidad y Paisajes Ganaderos Agrosilvopastoriles Sostenibles (Biopasos) del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), afirmó que los productores de ganado dentro de la entidad, más que dinero, les urge asistencia técnica.
Jiménez Trujillo informó que uno de los hallazgos de un estudio reciente que realizó Biopasos en la entidad, fue descubrir que los productores pequeños y medianos de ganado prefieren la asistencia de un veterinario o un agrónomo zootecnista, más que de un financiamiento económico.
El especialista comentó que para incentivar a que los productores ganaderos entren a la ganadería sustentable se necesitan condiciones habilitadoras específicas para cada sector conforme a su crecimiento.
“Debemos desarrollar condiciones para que produzcan carne o leche de forma más amigable y convencerlo de que el producto que realizan es sustentable. Sin embargo, es necesario que los consumidores hagamos nuestra parte, al retribuirle el trabajo que realizan para que sus productos sean más amigables con el ambiente. Tiene que haber una corresponsabilidad”, explicó.
Jiménez Trujillo agregó que bajo estas condiciones de corresponsabilidad más productores se convencerán y migrarán a sistemas agrosilvopastoriles, lo que beneficia a la calidad de alimentación y en la lucha contra el cambio climático.
“Le puedes dar dinero a un productor, pero si no hay una asesoría o acompañamiento, su práctica ganadera no tendrá resultados”, añadió.
Al mismo tiempo, el especialista comentó respecto al esfuerzo que se realiza para establecer estrategias de ganadería sustentable dentro del Plan Estatal de Gobierno 2018-2024.
“Para generar estas condiciones, primero se deben generar producciones e ingresos de forma sostenible a lo largo del año, en la que el rancho pueda producir carne o leche a lo largo del año y adaptarse a las adversidades como la sequía. El otro principio es que se disminuyan las emisiones, ya que la ganadería tradicional produce grandes cantidades de metano, dióxido de carbono y óxido nitroso”, explicó.
Jiménez Trujillo comentó que en esta situación de cuarentena vemos cómo a pesar de tener ventiladores o aires acondicionados el calor es incesante, mucho de esto es debido a las emisiones de la ganadería.
“Realmente hace mucho calor, y es por la gran cantidad de gases de efecto invernadero que la ganadería convencional realiza. La intención es que en un futuro cercano se tengan prácticas más sustentables”, finalizó.












