La construcción de un gasoducto en Chiapas, que permitiera abastecer a la entidad de combustibles y facilitar su traslado a otras zonas, aumentaría la economía de forma exponencial y llevaría a la entidad al siguiente nivel de desarrollo, consideró el presidente estatal del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Arturo Marí Domínguez.
En la entidad, apuntó, hay que impulsar grandes proyectos o, cuando menos, dejar establecidas las bases para que eso ocurra en un futuro cercano.
Puntualizó que aunque se trata de una estrategia que es no fácil de consolidar o que pueda darse de forma inmediata, se tienen que buscar las condiciones para implementarla en un mediano plazo.
De hecho, el líder del sector recordó que desde hace varios años —desde el CCE— se ha venido impulsando el gasoducto para Chiapas, sin embargo, todavía no se han encontrado los elementos necesarios para consolidarlo.
“Tenemos que ir sentando las bases, ese sería un llamado a grandes proyectos que pueden cambiarle el futuro a Chiapas. Entonces sí hablaríamos de desarrollo, de empleo y de otras muchas cosas”, complementó.
El desarrollo del proyecto se ha hecho por parte de particulares, no obstante, Marí Domínguez explicó que es muy costoso y requiere de la participación de inversionistas o algún mecanismo que le pueda agradar a la entidad; aunque también se requiere, dijo, de voluntad política.
La propuesta que se conoce por parte del CCE, es que el gasoducto salga de Reforma, pasando por Tuxtla Gutiérrez para llegar hasta Tapachula; en su opinión, esa ruta es viable y con buena condición eléctrica para completar todo el proceso de instalación.
Más allá de que la estrategia pueda costar millones de dólares, consideró que son capitales que se recuperan en la operación de las plantas, ya que los gasoductos facilitan la transportación de combustible de un sitio a otro de una forma más rápida.











