"Gracias a la gentileza de nuestros ilustres diputados federales, hoy las y los mexicanos tenemos que ""aguantar"" el incremento de la gasolina cada segundo sábado de cada mes.
El año pasado, -para ser exactos, el 20 de octubre del 2011-, de manera fast track el pleno de la Cámara de Diputados aprobó, en lo general, por 308 votos a favor, 57 en contra y tres abstenciones, la prolongación del subsidio a las gasolinas y el diesel hasta el 2014.
De manera anticipada, la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados estimó que con la recaudación de dichos impuestos, el país podría obtener un total de 25 mil millones de pesos en 2012, año electoral por cierto.
La justificación fue muy sencilla: Con estos impuestos, las entidades federativas recibirían 42 centavos por cada litro de gasolina Premiun; 36 centavos por litro de Magna; y 25 centavos por litro de diesel.
Así, gracias a la apología del Keynesianismo, el litro de gasolina Magna pasó este fin de semana de 9.91 a 10 pesos el litro, mientras que la Premium, avanzó de 10.69 a 10.74 pesos. Y el litro de diesel, pasó de 10.27 a 10. 36 pesos.
Cuando Felipe Calderón asumió el poder en 2006, la gasolina Magna tenía un precio de 6.74 peso y el diesel costaba 5.70 pesos.
Se dice que en lo que va del sexenio de Felipe Calderón, los combustibles han aumentado más del 40 por ciento.
En palabras llanas: hoy estamos al borde de la inflación, pues mientras por un lado el Gobierno Federal justifica estos gravámenes para llevar desarrollo social a los grupos más marginados, por el otro, la ciudadanía reciente en sus bolsillos los gasolinazos, pues aumenta el precio del pesero, la canasta básica y otros productos de primera necesidad.
Aunque los mega economistas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHyCP) digan lo contrario, la verdad es que la economía del país se encuentra en un impasse.
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