Maribel Vázquez Domínguez, secretaria general del mercado “Juan Sabines” de Tuxtla Gutiérrez, dio a conocer que en este mes de julio están sintiendo los estragos de los gastos que realizan las familias ante el cambio de ciclo escolar.
Y es que derivado de ello, tras la reactivación de las clausuras de manera presencial, los pequeños comerciantes señalan que las ventas han caído aún más.
En el caso de los mercados tradicionales, las ventas han caído considerablemente en este mes y se espera que continúe así en las siguientes semanas. Ante ello, los locatarios dan a conocer que se han tenido que organizar y han tomado ciertas medidas como comprar menos mercancía, para poder sacar al día los diferentes productos que ofertan.
De manera personal, una vendedora de pescados y mariscos enfrenta otro problema, que es la escasez de este producto, panorama que trae como daño colateral el incremento de los precios.
El calor como principal afectación
Sobre lo anterior, mencionó que en estos momentos la problemática es el tema del calor, debido a que casi no hay producto, pues “lo poco que sale es acaparado y los vendedores aprovechan esta situación”.
Considera que al ser vendedora de pescados y mariscos —por más de 30 años—, fue a partir del año 2000 cuando empezó a resentir aún más la escasez de estos productos.
“Se ha venido encareciendo este producto, quizá es por el tema del cambio climático, y como sociedad no tenemos conciencia de no realizar acciones que dañen al medio ambiente y los mares del planeta”, consideró.
Actualmente, el kilo de camarón está en 140 pesos y el kilo de pescado en 85 pesos, pero se advierte que seguirán subiendo de precio.
Además, expresó: “Nosotros, como pequeños comerciantes, lo que pedimos es que los tuxtlecos vengan y visiten los mercados tradicionales, que consuman en estos centros de abasto”.
Los giros de ventas de alimentos son los que más resienten el impacto de la inflación, pues desde hace unos cinco años las ventas no se recuperan.












