Gastronomía china se quedó en el Soconusco

Estefania Velasco Solís, investigadora de cocina sostenible del Soconusco. Carlos López / CP
Estefania Velasco Solís, investigadora de cocina sostenible del Soconusco. Carlos López / CP

La influencia de la migración china en el Soconusco trajo consigo la introducción de semillas y recetas gastronómicas que en la actualidad siguen arraigadas en esa región, así lo documentó Estefania Velasco Solís, en su estudio para la maestría en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural, en el Colegio de la Frontera Sur (Ecosur).

Velasco Solís, originaria de la zona y descendiente china, relató que su interés surgió como parte de una búsqueda de identidad y del deseo de realzar la cultura de sus comunidades.

Historia

Su trabajo documenta cómo, a finales del siglo XIX y principios del XX, cientos de migrantes provenientes de la provincia de Cantón llegaron al Soconusco huyendo de guerras, hambrunas y crisis económicas en su país.

La investigación reveló que en esa zona encontraron en el clima cálido de la región un refugio con condiciones muy similares a las de su tierra natal.

Esta coincidencia permitió que muchos de ellos trajeran consigo semillas de cultivos asiáticos para replicar sus recetas y mantener viva su memoria gustativa.

La investigadora subrayó que lo que continúa arraigado es la parte simbólica y la comensalidad: la ceremonia de compartir la mesa, el orden de los comensales y el respeto hacia los mayores.

Vehículo más resistente

Aunque aspectos como la vestimenta o el idioma hayan presentado dificultades para preservarse, la cocina ha sido el vehículo más resistente de la cultura china.

Velasco Solís explicó que, a través de las entrevistas en campo, se constató que las personas siguen recreando sus recetas tradicionales y celebrando festividades como el Año Nuevo Chino, cuya fecha cambia cada año según el calendario lunar.

Para la académica, este proceso va más allá de una simple fusión, se trata de una transculturización que ha permitido la creación de nuevos sistemas de intercambio y ha reforzado la identidad del Soconusco.

Su trabajo no solo rescata la historia de los migrantes, sino que reivindica el papel de la gastronomía como lazo que encontró en Chiapas una nueva forma de resurgir y mezclarse hasta trascender más de un siglo.