Los gatos callejeros significan un riesgo de salud, puesto que no se conocen cifras reales de los que puedan estar deambulando entre techos y tejados de las viviendas, además de que proliferan en cantidades elevadas y pierden contacto con humanos, lo que los convierte en ferales, reconoció Narcedalia Mayor Gordillo, presidenta del Movimiento Animalista para Chiapas (Mapach).
En general, los grupos de rescatistas enfocan sus esfuerzos en los perros para que estos sean adoptados, ya que son los más buscados por las familias o los interesados en contar con una mascota en casa.
A pesar de que se desconoce el número de canes callejeros, sí hay trabajo en este sentido, debido a que existen campañas para su esterilización, sin embargo, los gatos comúnmente deambulan por las partes altas de las casas, lo que de inicio los hace difíciles de capturar, además de que algunos no han tenido contacto con humanos, lo que los convierte gradualmente en más ferales.
La animalista comentó que estos felinos ni siquiera necesitan entrar en celo, ya que si un macho incita a una hembra al apareamiento, esta cede, incluso cuando recién haya parido y aún tenga crías a las que esté amamantando.
Mayor Gordillo consideró que el hecho de que los animales deambulen por las calles siempre ha sido un problema de salud pública, pero es una consecuencia de los dueños irresponsables, además de que cada camada puede ser de entre 8 y 10 crías.
En este contexto, la activista expresó su inconformidad y lamentó el desinterés por parte de las autoridades competentes para robustecer la legislación en materia animal y comprometerse con la misma, puesto que la Legislatura LXVII no mostró mayor interés en el tema, a pesar de que se colaboró de manera directa con al menos tres legisladoras.
También reconoció que hasta el momento no ha habido un acercamiento con la actual legislatura para tratar la actuación en consecuencia.












