Gaza: la ruta de la paz

"Israel está dando un paso decisivo hacia la paz con Palestina. Esto es así en virtud de la desocupación de los territorios de la franja de Gaza, en su poder desde la Guerra de los Seis Días de 1967, hace 38 anos.

El proceso, que sin duda ha estado plagado de aristas, muestra el compromiso del primer ministro Ariel Sharon con la pacificación de esa zona del Medio Oriente.

La retirada de los 10 mil israelíes que han ocupado Gaza durante este tiempo, obliga a la Autoridad Palestina a contener los actos de terrorismo contra Israel, lo cual sería, asimismo, una muestra de correspondencia y buena voluntad.

Como quiera que sea, el tema de Gaza ha producido enconados problemas para ambas partes. Hace 10 anos, por ejemplo, el primer ministro israelí Yitzak Rabin fue asesinado a tiros por un compatriota inconforme por sus avances en las negociaciones para pacificar la región, como consecuencia de los acuerdos de Oslo.

Sharon sabe que Israel no podía conservar Gaza para siempre, y en un mensaje televisado el lunes 15 de agosto dijo que ""comprendía y compartía el dolor de los colonos, obligados a abandonar sus casas en los asentamientos... Su dolor y sus lágrimas son parte inseparable de la historia de este país, y nosotros no los vamos a abandonar"".

Estas palabras provienen de un hombre que está haciendo un valeroso esfuerzo por conseguir la paz en la zona. Es explicable, no obstante, que haya resistencia entre algunos sectores de la sociedad israelita y por tanto corresponde a los palestinos mostrar que quieren medidas de paz de largo alcance y una muestra de ello sería que desmantelen la infraestructura de grupos terroristas con el fin de poder mantener negociaciones de paz después de la retirada.

El presidente palestino Mahmoud Abbas acogió la evacuación de Israel de la Franja de Gaza como un paso histórico que también debe darse en Cisjordania y Jerusalén.

Por su parte, Israel no quiere que la desocupación sea estimada como un gesto de debilidad, ni como victoria de los terroristas. El mismo Sharon advirtió que espera, con el mundo, una respuesta palestina: una mano abierta hacia la paz o la continuación del terrorismo. Y afirmó: ""A una mano que ofrezca paz le responderemos con una rama de olivo, pero si eligen el fuego, les responderemos con fuego y seremos más severos que nunca"". Ojalá esto último no tenga que ser así.

La retirada, por tanto, es el inicio de una nueva etapa histórica en la zona y una vía hacia la paz permanente. Sin la presencia israelí en Gaza, los cambios sobre el territorio quedarán bajo el control total y la completa responsabilidad del gobierno palestino, que tendrá la invaluable oportunidad de probar si realmente desea convivir pacíficamente con Israel, como éste plantea ahora.

El embajador de Israel en México, David Dadonn, admite que ni el proceso ni la determinación son fáciles para ninguna de las dos partes, pero no es una claudicación, sino un renovado ímpetu al diálogo político, la puesta en práctica de la Hoja de Ruta para la paz y la oportunidad de que se funde un Estado palestino democrático que viva en paz con el mundo y con Israel.

Mucho sufrimiento han padecido ambos pueblos en su histórico enfrentamiento, por lo que debemos hacer votos para que la desocupación de Gaza se consolide como un hito en el camino de la paz y la concordia regional y mundial.

Ejemplos como este son un buen principio para que conflictos similares en otras zonas del planeta se diriman por la vía de la negociación, del entendimiento y, por supuesto, de la paz. (El Universal)

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