Desde hace 18 años, Gilberto Cabrera López, coordinador del Manejo Integrado del Fuego en la reserva La Encrucijada, ha puesto en riesgo su vida para salvar a los ecosistemas, su flora y fauna que distingue a Chiapas, pero que son afectadas por la imprudencia del ser humano y tiene sus mayores consecuencias durante el estiaje.
Contrario a lo que se piensa, explicó, en esta profesión hay un desgaste físico importante, debido a que las actividades se presentan a cualquier hora. A veces toca despertarse desde las 3:00 a. m.; hay que caminar horas por senderos para llegar hasta el punto de calor, en otros casos se utilizan vehículos, lanchas y hasta helicópteros.
En cuanto se llega al sitio afectado por el fuego, dijo, comienzan los trabajos con los machetes y palas para establecer las brechas, estas actividades generan desgaste, deshidratación y cansancio. Las rutinas de combate de los siniestros se pueden prolongar hasta una semana.
De los sucesos que han marcado la historia de Chiapas en la parte ambiental, relató el combatiente de Incendios Forestales de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), fue lo sucedido en Huixtla con un incendio forestal que afectó a más de 130 hectáreas de sapotón y más de dos mil de tular; en aquel momento, recordó, se presentó un incidente con las abejas locales, dos brigadistas -por los ataques- se perdieron en la vegetación pero fueron encontrados vía aérea.
Para que una persona puede combatir el fuego de forma directa, puntualizó, debe tener una preparación especializada en la parte técnica y física. Ha presenciado casos en donde sus compañeros son sacados en brazos ante el desgaste o el agotamiento; de hecho, durante el 2019 fue testigo de cómo la rama de un árbol provocó un accidente en los brigadistas.
En el 2009, Cabrera López, después de atender un incendio forestal que se extendió por más de dos semanas, comenzó a registrar problemas de apendicitis (desconoce las causas) en el campamento en el que estaban todos los combatientes; este padecimiento se le complicó y tuvo que ser operado de emergencia.
En casi dos décadas de combatir incendios, describió que los peores momentos se han presentado en el 2009, 2014 y ahora en el 2021, debido a que la expansión del fuego ha sido considerables e inevitablemente. Se ha muerto ecosistema importante para la reserva de La Encrucijada.
Cabrera López en los últimos 10 años se ha dedicado de lleno a realizar actividades de prevención en este sitio protegido por el Gobierno Federal, sin embargo, también se han hecho acciones de combate y detección de los incendios.
En La Encrucijada todos los percances que se presentan son relevantes, debido a que siempre se afecta vegetación de tular, que es un ecosistema muy ligero y explosivo, por lo que se requiere de mucha experiencia para detener la expansión del fuego.
A pesar de los esfuerzos que hacen los combatientes de incendios en un estado que todos los años aparece en la lista de los más afectados, consideró que esta figura, normalmente, no es reconocida, y a veces ni siquiera cuentan con los recursos mínimos para atender los siniestros.












