Golpear al IFE rumbo a 2012

"La Secretaría de Gobernación considera que el Instituto Federal Electoral (IFE) no puede sancionar al Presidente de la República por violar la ley electoral. Llama la atención que desee situarse por encima de la ya debilitada autoridad electoral. En caso de prosperar su reclamo, el árbitro llegará minimizado al 2012, así como la civilidad y la legitimidad de la sucesión presidencial.

El artículo 108 constitucional establece que el Presidente de la República sólo puede ser acusado de traición a la patria y delitos graves como homicidio. El problema es que la Constitución también dicta que todos los funcionarios públicos deben abstenerse de promover su imagen o a sus gobiernos en tiempos de campaña.

Días antes de los comicios intermedios del 4 de julio, cuando se renovaron 12 gubernaturas, el presidente Calderón salió en cadena nacional a explicar su estrategia de combate al crimen. El motivo: la emboscada de sicarios que causó la muerte de 12 policías federales en Michoacán y otros tres en Chihuahua. El IFE consideró que el mensaje era propaganda y, por tanto, una violación a la legislación electoral reformada hace apenas un par de años.

La Secretaría de Gobernación tiene razón en que el Presidente debe poder lanzar mensajes a la nación en ciertas coyunturas, sin necesidad de estar al pendiente de las campañas políticas. Por eso, no es criticable su impugnación al contenido del fallo del IFE. Lo cuestionable es que, a la par, reste autoridad al instituto al decir que ""no tiene atribuciones para llamar al Gobierno de la República y a su titular a un procedimiento de carácter sancionatorio"". ¿Entonces qué sentido tuvo la reforma electoral? ¿Siempre estuvo diseñada para ser sólo un marco de referencia moral? ¿Será entonces la administración de Felipe Calderón la única con permiso de violar la legislación sin consecuencias? Si el tribunal electoral confirma esa excepción, el resto de los actores políticos tendrán un incentivo para eludir los mismos candados.

Si todas las acciones del titular del Ejecutivo federal son inatacables, ¿qué evitará que en los próximos comicios intervenga abiertamente a favor de su partido?

Poco a poco la reforma electoral ha perdido fuerza y, con ella, el árbitro. Primero fueron los spots de televisión disfrazados de noticias, luego la propaganda del Partido Verde maquillada como ""informe de actividades parlamentarias"", ¿ahora inmunidad para el gobierno federal?

Aunque, legalmente, el Presidente tenga la razón en su reclamo, su deber primario es procurar la civilidad de los actores políticos. Poner en duda por segunda ocasión consecutiva la legitimidad de la sucesión presidencial, es demasiado riesgo.

(El Universal)

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